29 de septiembre 2011 - 00:00

Previsible: se acaba fiesta por desconfianza en Wall St.

Mientras el operador refleja en su rostro la preocupación, en plena sesión ayer, fuera del recinto, en Zucotti Park, un grupo de «indignados» continuó con su protesta cerca de Wall Street.
Mientras el operador refleja en su rostro la preocupación, en plena sesión ayer, fuera del recinto, en Zucotti Park, un grupo de «indignados» continuó con su protesta cerca de Wall Street.
Nueva York - El decidido optimismo de los últimos días sobre los pasos que están tomando los líderes europeos por la crisis de la zona euro fue sustituido ayer por una cautela que interrumpió la tendencia alcista de las pasadas sesiones en Wall Street. Tras haber acumulado una ganancia superior al 4% en las últimas tres jornadas, el Dow Jones cerró ayer con un descenso del 1,6% para terminar en 11.010,9 puntos, con lo que quedó cerca de perder la simbólica barrera de las 11.000 unidades. Algo más elevadas fueron las pérdidas que registraron los otros dos principales indicadores de Wall Street, ya que el selectivo S&P 500 cayó un 2,1% y el índice compuesto del mercado Nasdaq perdió el 2,2%.

Desde que el viernes pasado se comenzó a especular que el Banco Central Europeo (BCE) rebajaría los tipos de interés para aliviar el acceso al crédito, los inversores habían relajado sus temores sobre la crisis de deuda soberana en la zona euro que amenaza con poner en default a Grecia. Ya en la recta final de la pasada sesión ese optimismo se había atenuado después de que el diario Financial Times publicase que los líderes de los países que comparten el euro están divididos sobre cuáles deben ser los términos para la entrega del segundo rescate a Grecia.

Los inversores recuperaron en el arranque de esta sesión esa tendencia alcista, que en los primeros compases de la jornada incluso llevó al Dow Jones a acercarse al punto porcentual, pero a medida que fue avanzando la sesión fue perdiendo ese rumbo. El motivo fue en parte el cierre bajista de las Bolsas europeas, donde la toma de ganancias se saldó con un descenso del 0,9% en París, del 0,9% en Fráncfort, del 0,6% en Madrid y del 0,5% en Milán.

No ayudaron a mantener los avances en Wall Street los datos macroeconómicos difundidos en Estados Unidos, donde se conoció que los pedidos de bienes duraderos a las fábricas disminuyeron un 0,1% en agosto, mes en el que bajó la demanda de metales primarios, vehículos automotores y equipos militares, según el Departamento de Comercio. La noticia volvió a despertar las dudas sobre la salud de la mayor economía mundial, donde los datos macroeconómicos de los últimos meses han dejado clara la ralentización de su recuperación y en el caso de pesimistas economistas como Nouriel Roubini hacen ver que EE.UU. está ya dentro de la espiral de una nueva recesión económica.

Desde el ámbito empresarial el verdadero protagonista de la jornada fue Amazon, que revolucionó el mercado de las tabletas electrónicas con el lanzamiento de su «Kindle Fire».

Agencia EFE

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