2 de junio 2011 - 00:00

Príncipe de Asturias para Leonard Cohen

El legendario poeta y cantautor canadiense Leonard Cohen obtuvo ayer el Premio Príncipe de Asturias.
El legendario poeta y cantautor canadiense Leonard Cohen obtuvo ayer el Premio Príncipe de Asturias.
Oviedo - El «imaginario sentimental» creado por Leonard Cohen en el que «la poesía y la música se funden en un valor inalterable» le valió al poeta y cantautor canadiense el Premio Príncipe de Asturias de las Letras. Así lo resaltó el jurado reunido en Oviedo, que destacó en su fallo que el premio ha recaído en Cohen «por una obra literaria que ha influido en tres generaciones de todo el mundo».

De las 32 candidaturas que fueron presentadas a esta edición, fueron finalistas junto a Cohen la también canadiense Alice Munro y el novelista inglés Ian McEwan. El premio, que el año pasado recayó en el escritor libanés Amin Maalouf, es el quinto de los ocho premios Príncipe de Asturias de este año. Cohen, subrayó el jurado, ha creado «un imaginario sentimental en el que la poesía y la música se funden en un valor inalterable».

«El paso del tiempo, las relaciones amorosas, la tradición mística de Oriente y Occidente y la vida contada como una balada interminable configuran una obra identificada con unos momentos de cambio decisivo a finales del siglo XX y principios del XXI», añadió el jurado.

José Hierro, Miguel Delibes, Mario Vargas Llosa, Camilo José Cela, Carlos Bousoño, Francisco Ayala, Doris Lessing, Arthur Miller, Susan Sontag, Claudio Magris, Nélida Piñón, Paul Auster, Amos Oz, Margaret Atwood e Ismail Kadaré, entre otros, lo obtuvieron en años anteriores.

Cohen, de 77 años, comenzó a escribir poemas a los 16 y a los 22 publicó su primer título «Lets us compare mythologies», también inspirado en el autor del «Romancero Gitano», y en 1961, publicó su segundo libro «Spice Box Of Earth». Nacido en Montreal, el 21 de septiembre de 1934, en los años 60 se marchó a Grecia, se instaló en la isla de Hydra, donde empezó a componer canciones y vivió durante 7 años entre Europa y América. En 1963 publicó su primera novela «The favourite game» («El juego favorito») y al año siguiente, el poemario «Flowers for Hitler» («Flores para Hitler») del que el diario Boston Globe dijo: «James Joyce no ha muerto».

En 1966 volvió a América y entró en el mundo de la música con el cantante Judy Collins, quien grabó dos de sus canciones más simbólicas «Suzanne» y «Dress rehearsal Rag». Al año siguiente, él mismo se presentó en público y grabó con Columbia. En 1967 lanzó su primer álbum, «Songs of Leonard Cohen». Tras una nueva temporada en Grecia, en 1969 volvió a EE.UU. y sacó su segundo álbum, «Songs from a room», que fue un éxito, al igual que «Songs of love and hate».

Entre sus siguientes discos destacan: «Live songs» (1973) y «New skin for the old ceremony» (1974) En 1993 editó una nueva colección de sus escritos y publicó «Stranger Music», con letras de canciones, poemas y fragmentos de algunos de sus artículos. En 1992 se retiró a un monasterio budista de Mount Baldy, un centro de meditación en zen en California, donde residió casi siete años para convertirse en un monje, al que se le otorgó el nombre de Jikan (el Silencioso). Durante sus años de meditación también escribió poemas y canciones y, al salir del monasterio en 1999, comenzó a trabajar con Sharon Robinson, con quién grabó «Ten new songs» (2001).

Su gran influencia sobre otros artistas se vio plasmada en multitud de versiones de sus temas, como en el disco «Tower of song» (1995) para el que cantantes como Billy Joel, Sting, Elton John, Willie Nelson y Bono grabaron sus canciones.

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