27 de septiembre 2017 - 09:16

Prisma: hoy se aprueba el plan de desinversión

• ES LA EMPRESA EMISORA DE TARJETA VISA, ACUSADA DE MONOPOLIO
De los 14 socios actuales sólo podrá quedar un banco que opere en el país. Deben vender el 100% de las acciones y desprenderse de varios negocios.

Dúo. El ministro Francisco Cabrera y el titular de la CNDC, Esteban Greco, anunciaron en abril el proceso de venta de Prisma, que arranca hoy.
Dúo. El ministro Francisco Cabrera y el titular de la CNDC, Esteban Greco, anunciaron en abril el proceso de venta de Prisma, que arranca hoy.
La Comisión Nacional de Defensa de la Competencia aprobó el compromiso de desinversión de la empresa Prisma. Esta firma -la principal operadora de medios de pago con tarjeta y electrónicos- es propiedad de Visa Internacional y de 14 bancos, privados y públicos, con fuerte presencia en el mercado local. En el futuro, sólo un banco podrá continuar en la compañía, según el pliego de exigencias que prevé el acuerdo.

Los dueños de Prisma quedaron obligados a desprenderse del 100% de las acciones como consecuencia de una denuncia de la CNDC -que preside Esteban Greco- por abuso de posición dominante y prácticas anticompetitivas. Controla casi 75% del mercado y sus principales accionistas son Santander Río, Galicia, Francés y Bapro.

Hoy saldrá publicada en el Boletín Oficial la resolución firmada por el ministro de Producción, Francisco Cabrera, de quien depende la Comisión. Ese texto da los fundamentos de la aceptación del compromiso de desinversión.

"Hay aspectos del compromiso que no podemos revelar por razones de confidencialidad, para evitar que se afecte el valor de la compañía", explicó Greco a Ámbito Financiero. De todos modos, precisó los siguientes puntos:

• Se obliga a los accionistas de Prisma a vender 100% del paquete accionario, y el compromiso no se considerará cumplido hasta que se venda el total de acciones.

• No se permitirá que más de un banco que opera en el país sea socio en la empresa, para evitar el caso de integración (vertical y horizontal) que se da en la actualidad y distorsiona el mercado de tarjetas de crédito y medios de pago electrónicos.

• Se prohibirá a Prisma comercializar otra tarjeta de crédito hasta que haya otra empresa en el mercado que comercialice la marca Visa.

• Se obligará a Prisma a prestar servicios de procesamiento de pagos con tarjeta y medios electrónicos que no discriminen a posibles competidores.

• Prisma deberá discontinuar el servicio de transferencias inmediatas, para que ese servicio sea prestado por un proveedor independiente para darle mayor competencia al mercado.

• Se nombrará a un auditor independiente para verificar la marcha de cumplimiento del compromiso. Lo elegirá la Comisión.

Lo que Greco no puede confirmar ni desmentir son las versiones que están circulando desde hace meses entre los bancos. Una tiene que ver con los plazos de la desinversión: los socios transferirían el 51% de las acciones durante el primer año. Y el resto se haría gradualmente en hasta tres años.

Tampoco hay información oficial sobre los montos en juego. Inicialmente, los banqueros estimaron el valor de Prisma en u$s1.500 millones. "Pero la realidad es que en todo este proceso, el contexto cambió mucho, el Gobierno avanzó sobre el mercado de tarjetas, sobre las comisiones, y añadió restricciones. Ahora el valor puede estar más cerca de us$1.200 millones", admitió un allegado a la operación.

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