19 de mayo 2011 - 00:00

Problema gremial frena el ingreso de 30.000 autos

El sector automotor está viviendo desde hace unos meses entre la euforia y la depresión. Por un lado, la demanda que no para de crecer. Por el otro, medidas internas y externas que impactan en las importaciones y exportaciones. A las trabas que impuso el secretario de Comercio, Guillermo Moreno, y el problema desatado con Brasil, se suma desde hace unos días un conflicto sindical en el personal del Ministerio de Justicia, que tiene frenada la entrega de unos 30.000 vehículos.

La medida de fuerza tomada por parte del trabajadores de ATE y UEJN que se desempeñan en puertos y en la Dirección Nacional del Registro Automotor consiste en trabajo a reglamento y paros sorpresivos. En la práctica, lo que implica es que se demore la entrega de los certificados de importación de 0 km. Por lo tanto, todos los días están llegando más y más vehículos que no pueden ser patentados ni entregados a sus dueños por falta de esta documentación y quedan en los depósitos portuarios.

Esto se produce cuando recién se estaba normalizando la salida de unidades de la Aduana de las marcas que ya acordaron con el Gobierno el plan de exportación para compensar 1 a 1 las importaciones realizadas.

Este conflicto, que se inició en febrero, desabasteció durante más de 60 días de autos importados al mercado interno. Teniendo en cuenta que la demanda local está muy por encima de las proyecciones que hicieron a fines del año pasado las automotrices, la situación de entrega es muy complicada. La demoras para que el propietario reciba su 0 km, en la mayoría de los casos, no bajan de los cuatro meses y en algunos modelos puede llegar hasta nueve meses.

Es que en los últimos meses de 2010, los fabricantes de autos estimaban un mercado para 2011 por debajo de las 700.000 unidades pero ahora las proyecciones hablan de cerca de 800.000 vehículos. Con todos estos frentes abiertos, si no se llega a esa cifra, no será por falta de compradores sino por escasez de vehículos.

Hay varias automotrices que todavía están negociando con el Gobierno la aprobación de sus planes de exportación, por lo que desde hace tres meses no pueden retirar sus autos de la Aduana. Esto está provocando la migración de compradores desde esas marcas hacia otras que tienen unidades para vender. También hay una fuerte suba de precios de los autos usados en el segmento de los vehículos premium.

Anoche, se estaba negociando la solución al conflicto sindical de los Judiciales, pero más allá de que hoy se comience a ir liberando los certificados de importación, la normalización puede durar varios días.

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