La Justicia de La Plata procesó ayer al fiscal Fernando Cartasegna por diferentes cargos, entre ellos incumplimiento de deberes de funcionario público, violación de medios de prueba y falsedad ideológica de documentos públicos.
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La principal hipótesis de los investigadores es que el funcionario, que actualmente se encuentra de licencia por los ataques intimidatorios sufridos el pasado 3 de mayo, integraría un grupo criminal del que también formaban parte efectivos de la Policía Bonaerense.
La decisión fue adoptada por la fiscalía de Álvaro Garganta; se sustenta en los resultados preliminares que se conocieron sobre los peritajes que se están llevando adelante en la UFI 4.
Los funcionarios judiciales Mariana Rufino y Alejandro Marchet encontraron que había varias causas frenadas, un faltante de $120 mil y cuatro kilos de cocaína guardados en el "armario de efectos", donde se dispone el material incautado.
La fiscalía de Cartasegna no estaba instruyendo ninguna causa de esa droga que justifique el decomiso, aunque existe un caso por cuatro kilos de marihuana.
El fiscal Marcelo Romero comenzó a investigar las irregularidades e imputó al secretario letrado de la fiscalía de Cartasegna, Leandro Milone; el auxiliar Juan Manuel Valdés; y la empleada de mesa de entradas, Estela Lavalle. El otro hallazgo que generó rispidez fue la aparición de carátulas en blanco con número de causa, pero sin expediente. En la jerga judicial, estos papeles son el paso previo al armado de una causa.
Cartasegna fue internado hace dos semanas en un instituto neuropsiquiátrico a raíz de un presunto cuadro de estrés depresivo. La internación fue "por decisión sus familiares".
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