11 de septiembre 2013 - 00:00

Promesas rotas

No hay nada menos seguro que una promesa de voto en el Comité Olímpico Internacional. Tras la decepción de Madrid del sábado, ayer, varios miembros del organismo olímpico lo vivieron en carne propia. "Creíamos contar con 36 votos, ésos eran nuestros cálculos", admitían desde el campo del puertorriqueño Richard Carrión.

Peor fue lo del expertiguista ucraniano Sergei Bubka, dueño de 35 récords mundiales, quien estaba convencido de tener asegurados 30 votos y quedó penúltimo. Ésta es la vida en el COI, un organismo intrincado, que coopta miembros y no sigue criterios democráticos a la hora de decidir sus integrantess.

En el COI se vota todo el tiempo. Así, un hombre acostumbrado a perder elecciones volvió a sentir ayer el amargo sabor de la derrota. Richard Pound, candidato a la presidencia 12 años atrás y vencido por Jacques Rogge en aquella asamblea en Moscú, debió escuchar cómo el belga certificaba una nueva caída, esta vez por un puesto en el comité ejecutivo. "Anita DeFrantz, 41 votos; Richard Pound, 40", dijo el presidente saliente del COI con su voz monocorde.

Dejá tu comentario