23 de febrero 2010 - 00:00

Protestas vecinales

Numerosas localidades del Gran Buenos Aires sufrieron ayer inundaciones debido a la tormenta que afectó al conurbano y a la Capital Federal, la tercera que se produce en apenas una semana.

Las calles de Merlo y Haedo, entre otras ciudades del oeste del conurbano, se inundaron, mientras vecinos de Quilmes salieron a las calles a golpear cacerolas y a protestar después de que sus casas se llenaron de agua por el desborde de un arroyo.

Los pobladores de Quilmes y Bernal acusaron a la comuna de Avellaneda de «cerrar las compuertas» de un arroyo que desemboca en el Río de la Plata, lo que generó anegamiento de calles e inundaciones en barrios cercanos. «Siempre que llueve pasa lo mismo», denunciaron los vecinos, muchos de los cuales dijeron haber perdido electrodomésticos y muebles debido a la gran cantidad de agua que había ingresado a sus viviendas.

Debido a la tormenta, pobladores de Lomas de Zamora, Burzaco, Banfield, Ensenada y de la misma localidad de Laferrere, entre otras ciudades, quedaron bajo el agua y sufrieron -además- cortes de luz.

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