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Prueba de fuego: Alemania vota si amplía la ayuda
Nada mejor que un buen trago para superar uno malo. En medio de la crisis, eso habrá pensado la canciller Angela Merkel ayer, que brindó por el cumpleaños del extitular del Gobierno de Bavaria Edmund Stoiber.
Aunque los votos opositores garantizan la aprobación del fondo, sacar esta ley sin mayoría propia sería un golpe difícil de resistir para el Gobierno de Merkel. También una mala señal para el proyecto europeo, que en medio de la crisis recibiría un respaldo «a medias» de uno de sus pilares fundadores y vería al Gobierno de su primera potencia tambalearse por culpa del euro. Medios y políticos de Alemania coinciden en que se trata de una «moción de confianza» para el Gobierno de Merkel y para el euro en su conjunto.
La propia canciller es consciente de la trascendencia de la votación y por eso ofreció el domingo una inusual entrevista de una hora con la televisión pública, en la que pidió «responsabilidad». El martes, advirtió a sus diputados que la votación es de «interés mundial». Pero no logró convencer a una decena de parlamentarios de su propio partido, la Unión Demo3244EScristiana (CDU).»Con el FEEF podemos ganar algo de tiempo. Pero me temo que no resolverá los problemas», resumió uno de ellos y añadió: «Estamos avanzando a una comunidad de deuda, y yo no puedo apoyar ese camino».
Para evitar una crisis, Merkel debe lograr hoy la llamada «mayoría de la canciller»: es decir, que los diputados de su coalición sumen la mitad más uno de los votos del Parlamento a favor. La ley que llegará a la Cámara baja del Parlamento (Bundestag) recoge las reformas al fondo europeo de rescate aprobadas por los jefes de Estado de la eurozona en la cumbre del 21 de julio en Bruselas. Si los parlamentos de los 17 países del euro la aprueban (ayer lo hizo el de Finlandia), el FEEF se ampliará a 440.000 millones de euros para dar créditos a países en crisis y comprar deuda soberana. Para eso tendrá que sumar garantías estatales por 780.000 millones.
En el caso de Alemania, el mayor contribuyente al fondo, la reforma implica casi duplicar su aporte a 211.000 millones de esos avales, frente a los 123.000 millones actuales. Las ayudas europeas chocan con un fuerte rechazo en la población: según un sondeo de la cadena ZDF difundido la semana pasada, un 75% de los alemanes rechazan ampliar el FEEF.
Agencia DPA


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