24 de julio 2009 - 00:00

Puja salarial: UOM apuntó contra el grupo Techint

La UOM marchó ayer a la Plaza del Congreso y paralizó la actividad metalúrgica en casi todo el país. Antonio Caló, presidente del gremio, amenazó con otro paro y movilización para el próximo jueves, complicando más el intento de diálogo del Gobierno entre empresas y sindicatos.
La UOM marchó ayer a la Plaza del Congreso y paralizó la actividad metalúrgica en casi todo el país. Antonio Caló, presidente del gremio, amenazó con otro paro y movilización para el próximo jueves, complicando más el intento de diálogo del Gobierno entre empresas y sindicatos.
 La Unión Obrera Metalúrgica (UOM) amenazó ayer con multiplicar el conflicto y lanzar un nuevo paro y movilización para el próximo jueves, que de concretarse complicaría radicalmente el intento del Gobierno de avanzar en el diálogo económico y social y en el proyecto de incrementar el salario mínimo.

El gremio de Antonio Caló concretó ayer uno de los paros y movilizaciones más efectivos de los últimos tiempos, paralizando gran parte de la actividad industrial del país, y contribuyendo al caos de tránsito en la Capital Federal. Además Caló le dio con sus declaraciones un contenido político al conflicto, con una vehemencia verbal que no se escuchaba desde la agresiva campaña política que terminó con la derrota oficial del 28 de junio.

Según Caló, la decisión de no aumentar los salarios de parte de las metalúrgicas se debe a la decisión de los empresarios de boicotear el «modelo K» e intentar salir del programa económico de Cristina de Kirchner. Para Caló, el sector mantiene «una puja con el Gobierno porque no quieren aceptar este plan económico y a la UOM le tocó quedar en el medio de esta pelea». Señaló que el conflicto económico-político que el Gobierno mantiene con Techint, como ejemplo de su justificación de la falta de acuerdo en las negociaciones paritarias, y que con la decisión de no aumentar los salarios, la empresa de los Rocca quiere presionar a la Presidente para la solución de los problemas entre el grupo y el Poder Ejecutivo.

El titular de la UOM graficó la postura con la siguiente tesis: «Hay una puja de los empresarios que no quieren aceptar este modelo económico y a la UOM le tocó quedar en el medio de esta pelea».

Para el gremialista, ni Siderca ni Siderar (las empresas de Techint), tendrían justificación para impulsar una rebaja salarial del 15%, ya que los balances de 2008 habrían sido positivos. Según la visión del líder de la UOM, la única razón por la cual se propuso este recorte, es para avalar la decisión de no incrementar los salarios de los metalúrgicos (el acuerdo con Techint siempre es base para las paritarias de todo el sector) y para mostrarle al Gobierno una crisis en la siderurgia con el objetivo de presionar por cambios en la política económica.

Concentración

Ayer la UOM concretó el paro y movilización desde las 10, que terminó con una concentración en la Plaza del Congreso, donde Caló participó activamente, arengando a la multitud. «Tuvimos 84 horas de reunión en 4 meses, buscamos todas las alternativas, pero cuando llegamos al número final ellos más del 14% no se pueden mover y a mí eso no me alcanza», dijo sobre las negociaciones.

Después amenazó con multiplicar la protesta. «Si no hay respuesta, volvemos a parar el jueves de la semana próxima, como lo hicimos hoy y nos vamos a movilizar al Ministerio de Trabajo y a la sede de Techint».

La movilización de ayer se concentró en la sede de la Asociación de Industriales Metalúrgicos (ADIMRA), la agrupación que representa a las pequeñas y medianas empresas metalúrgicas. La UOM pide un incremento salarial del 22%, manteniéndose irreductible en la posición. Desde las cámaras empresarias, además del plan de Techint, se ofrece un aumento escalonado del 14% o un pago no remunerativo total de $ 200 mensuales.

Los industriales avalan la posición asegurando que la caída en la actividad económica mundial y local, llegó en junio al 40% interanual, sin mejoras de la demanda internacional a la vista. Se menciona la situación de la construcción, la baja en la obra pública, la crisis en las automotrices y la caída del consumo interno. Entre otras actividades estarían afectadas las grandes plantas siderúrgicas (Techint, Aluar y Acindar), los autopartistas, los fabricantes de maquinaria agrícola, las empresas de tratamiento de metales, los productores de artículos para el hogar y las metalúrgicas de todo el país.

El conflicto además provoca serios trastornos para el Gobierno, ya que sin un cierre de las negociaciones paritarias de 2009 no se podría llegar a un acuerdo definitivo sobre el monto que tendría que incrementarse el salario mínimo. La tradición indica que sólo cuando los aumentos de sueldos estén definidos, se anuncie el alza de los salarios mínimos, que este año pasarían de los $ 1.240 actuales a cerca de $ 1.500. La situación se complica más si se tiene en cuenta que el inicio de las conversaciones del Consejo del Salario deberían comenzar la próxima semana, mientras la UOM promete más paros y movilizaciones.

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