Puso el guiño de giro

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Tras un par de ruedas con sol, retornó el pronóstico de «inestable» para el clima de los mercados bursátiles. En el centro de la escena -porque siempre tiene que haber algo identificable- le tocó a Ben Bernanke ser el responsable aparente del recoger de velas, que se hizo evidente a lo largo de los índices.

Y de tal forma, a poco del cierre estaba el Dow Jones navegando en aguas encalmadas y yendo hacia lo neutro. El Bovespa pudo culminar con el agregado de un tímido 0,5% de nuevo repunte. Y por Buenos Aires se dio la coincidencia para forjar una rueda gris completa. Precios con cambios anárquicos, terminando en el Merval clásico con un inexpresivo nivel del 0,25%. Asociado a ello, caída de tensión en órdenes para venir nada menos que a la mitad de la fecha del martes.

Las diferencias de la fecha arrojaron «37» papeles con aumentos, por «27» descensos, algunos de ellos -aunque de mercado limitado- con muy buenas ganancias en sus plazas. A la cabeza el título de A. Estrada, un 9% de mejora, muy cerca lo de M. Semino. Y destacada Siderar, papel de los líderes, con un 4% arriba.

Justo a mitad de semana, se reingresó de pronto a zona de incertidumbres, casi como prenuncio de poder realizar un nuevo giro súbito y saliendo de la ruta de entusiasmo que se mostró en primeros días. El dato más relevante atravesó por la caída de negocios en acciones, viniendo a modestos $ 25 millones efectivos por desaparición de demanda, si bien no hubo oferta demasiado nerviosa. Más bien, los operadores quedando expectantes y a la espera de considerandos que lleguen hoy. Y la Bolsa, a la sombra.

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