El presidente Putin prometió su "plena cooperación" al primer ministro holandés, Mark Rutte, con el fin de que los cuerpos de las víctimas del vuelo MH17 y las dos cajas negras puedan ser recuperadas en el este de Ucrania, informó ayer el Gobierno holandés.
Holanda coordinará la identificación de los muertos. En la caída del Boeing 777 perdieron la vida, el jueves, 298 personas, entre ellas, 193 de nacionalidad holandesa.
Para lograr una cooperación incondicional de los separatistas, quienes hasta ahora se habían negado a dejar ingresar en su territorio a peritos, la comunidad internacional aumentó su presión sobre Rusia. Los gobiernos de Alemania, Reino Unido y Francia amenazaron a Putin con aumentar las sanciones contra Moscú si no ejercía presión sobre los rebeldes del este ucraniano para permitir acceso irrestricto a los investigadores de la tragedia.
Durante el fin de semana, los milicianos prorrusos armados impidieron la investigación de la tragedia. Hasta 900 rebeldes vigilaron a los equipos de rescate, denunció el vicejefe de Gobierno ucraniano, Vladímir Groisman.
Los cadáveres de 196 pasajeros fueron trasladados a la localidad ucraniana de Torez en vagones refrigerados, según informó la Organización para la Seguridad y la Cooperación en Europa (OSCE).
"Abrimos la puerta y, como es fácil de imaginar, el olor era insoportable, pero la refrigeración es un hecho. Nos informaron que la temperatura en los vagones es de cero grados celsius", aseguró a la prensa el canadiense Michael Bociurkiw, miembro de la misión de la OSCE. "Permanecerán en la estación hasta la llegada de los expertos internacionales y entonces se tomará una decisión sobre a dónde se dirigirá, agregó.
A su juicio, "la estación no es el lugar para una extensiva labor de identificación, por lo que sería mejor trasladarlos a otro sitio".
Entre los 196 cadáveres podrían encontrarse los 38 que los insurgentes reconocieron haberse llevado a Donetsk para su análisis. Mientras, los equipos de rescate siguen buscando al resto de cuerpos sin vida de las 298 personas que viajaban en el Boeing 777.
Según los separatistas, los cuerpos habían estado expuestos a altas temperaturas desde el jueves y tuvieron que ser trasladados por "razones higiénicas". Sin embargo, el Gobierno de Kiev los acusa de querer destruir pruebas.
Los milicianos también afirmaron tener en su poder la caja negra del avión de Malaysia Airlines. "Está en Donetsk y sólo se la daremos a organizaciones internacionales. De lo contrario, el Gobierno ucraniano puede falsificar los datos", aseguró uno de los líderes.
Ayer el Servicio de Seguridad de Ucrania difundió la grabación de una supuesta conversación telefónica entre dos jefes rebeldes que incriminaría a los separatistas y a Rusia en la ocultación de pruebas del derribo de la aeronave.
En la grabación, una voz identificada por Kiev como el comandante "Vostok", Alexandr Jodokovski, pide a uno de sus hombres que supervise la ocultación de material. "El destino de la caja negra es primordial. Deben estar bajo nuestro control. No es una petición mía, nos llega desde arriba y con esto me refiero a Moscú, dice el presunto comandante prorruso.
| Agencias DPA, EFE, AFP y ANSA |

