1 de septiembre 2014 - 00:00

Putin se radicaliza y sugiere apoyo a fractura de Ucrania

El presidente Vladímir Putin endulzó los oídos de los separatistas del este ucraniano al hablar de esa región como la “Nueva Rusia”.
El presidente Vladímir Putin endulzó los oídos de los separatistas del este ucraniano al hablar de esa región como la “Nueva Rusia”.
Moscú - El presidente ruso, Vladímir Putin, aludió ayer por primera vez a la posibilidad de que las regiones separatistas del este de Ucrania obtengan la categoría de Estado, un pronunciamiento que incrementó los temores de Occidente a una escisión de hecho de ese país y a una nueva escalada militar.

"Debemos empezar inmediatamente conversaciones sustanciales sobre cuestiones de organización política de la sociedad y sobre la categoría de Estado del sureste de Ucrania con el objetivo de proteger los intereses legítimos de sus habitantes" de lengua rusa, dijo Putin.

El presidente no aclaró la expresión "categoría de Estado", pero su portavoz, Dmitri Peskov, matizó más tarde esas declaraciones al considerar que no se trataba de dar el estatuto de país independiente a las regiones rebeldes, sino que Ucrania debía "tomar en cuenta los intereses" de la autoproclamada Nueva Rusia.

El viernes Putin ya había alabado los avances de los separatistas prorrusos en un mensaje destinado a los "insurgentes de 'Novorossia'", la misma palabra que utilizó tras anexar a Crimea en marzo al referirse a las regiones rusoparlantes del este y el sur de Ucrania.

El Kremlin hasta ahora había reclamado que Ucrania otorgara mayores derechos a las regiones separatistas de Donetsk y de Lugansk, bajo un sistema federal descentralizado, por lo que los observadores hablaron ayer de una radicalización de su postura.

Putin también responsabilizó a los occidentales del conflicto en Ucrania, acusándolos de haber apoyado un "golpe" en febrero contra el entonces presidente ucraniano, Viktor Yanukóvich, pro-Kremlin. "Deberían haber sabido que Rusia no puede quedarse al margen cuando se dispara a gente casi a quemarropa", declaró.

La crisis ucraniana ha provocado el peor deterioro de las relaciones entre Rusia y las potencias occidentales desde el fin de la Guerra Fría.

Moscú siempre negó haber enviado soldados a Ucrania para apoyar la rebelión prorrusa que combate las tropas ucranianas en el Este desde hace casi cinco meses, en un conflicto que ha dejado casi 2.600 muertos. La tensión volvió a dispararse la semana pasada tras la revelación por fuentes concordantes de incursiones de las tropas rusas en Ucrania, más de mil soldados según la OTAN.

En el terreno, los insurgentes retomaron la iniciativa en los últimos días y dicen preparar una nueva ofensiva contra las fuerzas gubernamentales en el este de Ucrania, dirigida particularmente al puerto estratégico de Mariupol. La localidad, situada a casi 100 km al sur de Donetsk, une por la costa la frontera rusa a la península de Crimea, anexada por Rusia en marzo.

Agencias AFP, Reuters y EFE,


y Ámbito Financiero

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