- ámbito
- Edición Impresa
Quebrantos a la orden del día
Habrá que prestar más atención a la columna de rindes bajos que a la columna de rindes altos, puesto que la generalizada sequía ha destrozado cualquier presupuesto, por más prudente que haya sido.
Los quebrantos estarán a la orden del día, pero no solamente por una cuestión de rindes, sino también por las consecuencias que las altísimas alícuotas de retenciones tienen sobre los precios de los granos.
En el caso particular del trigo, gravado con retenciones de 25%, el cierre de los registros de exportación ha llevado a que los precios de venta estén sustancialmente por debajo de la paridad de exportación. De tal forma, el quebranto es mucho mayor. A modo de ejemplo, la paridad de exportación que surge a partir de un FOB de 216 u$s/t es, descontadas las retenciones, de 155 u$s/t (37 u$s/t por encima del precio al cual vende el productor).
Las posibilidades financieras para afrontar el ciclo 09/10 dependen de los resultados del ciclo 08/09, y en tal sentido las retenciones recortan los presupuestos. Se sembrará menos y con menor tecnología. No es difícil, entonces, proyectar para el año próximo una producción en baja.
Para las siembras en campos arrendados, el ciclo 08/09 arrojará quebrantos generalizados, que no se resolverán con una baja en el valor de arriendo. La variable de ajuste será posiblemente una reducción de escala de los arrendatarios, cuyos ingresos netos no serán suficientes para volver a sembrar la misma cantidad de hectáreas que en el ciclo precedente.
Esto lleva a dos reflexiones: una referida a los arrendadores, cuyos ingresos en 2009 estarán recortados por partida doble, primero por la baja de los arriendos medidos en qq/ha, y segundo por la baja en el precio de los granos. Sumemos a que habrá menos contratos en quintales fijos con pagos anticipados y que habrá más pagos en cuotas e incluso más contratos a porcentaje, donde los ingresos para los propietarios se producirán al final del ciclo.
La segunda reflexión es más global. Estamos ante una situación en la cual no debe descartarse que queden hectáreas sin sembrar, por falta de capital circulante para afrontar las siembras, ni siquiera con contratos a porcentaje y con riesgos compartidos.
La monumental expropiación de recursos a la que está expuesto el agro pone en riesgo la producción futura y deprime el nivel de actividad de todos aquellos sectores vinculados directa o indirectamente al agro.


Dejá tu comentario