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Quién hizo más por los subtes (y quién menos)
En 1981, el Gobierno militar inició un proceso de privatización que fracasó. En 1983, el Gobierno del Dr. Alfonsín, a través de la intendencia municipal de Julio Saguier, se hizo cargo de la empresa Subterráneos de Buenos Aires Sociedad del Estado (SBASE), la que recibió en estado de abandono, como consecuencia del fallido proceso privatizador.
Desde 1983 a 1989, en talleres propios y de terceros, se reconstruyeron 150 coches, lo que permitió habilitar el servicio para alcanzar el millón de pasajeros por día hábil. Se amplió la línea E con las nuevas estaciones Emilio Mitre, Medalla Milagrosa, Varela y Plaza de los Virreyes, y se desarrolló y puso en operación el moderno tranvía denominado Premetro, que une Virreyes / Saguier con Soldati en un recorrido de 8 kilómetros, con 18 estaciones. También se inauguró la estación Carranza de la línea D. durante la gestión de Facundo Suárez Lastra, la primera en tener boleto magnético, y el mismo día, con la presencia del presidente Alfonsín, se inició la obra de prolongación bajo la avenida Cabildo hasta su intersección con la calle Congreso. También se puso en marcha el «subtebús», primer servicio punto a punto que funcionaba de la estación Pacífico de esta línea con la Ciudad Universitaria.
En ese período se sancionó la Ley N° 23.514/87, que asignó nuevos fondos específicos para la ampliación de los subterráneos, con un monto del orden de 50 millones de dólares anuales. Bueno es destacar que en el verano de 1985 una inundación, de magnitud no repetida, obligó a sacar de circulación la mitad de los coches de la línea D, los que fueron reparados en menos de un año.
En 1996, cuando el Dr. De la Rúa asume la jefatura de Gobierno porteño, la operación de los subterráneos había sido privatizada por el Gobierno peronista de los 90 y la Ciudad sólo se había quedado con la empresa SBASE para hacer obras con los fondos de la ley citada. Así se construyeron las estaciones Olleros, José Hernández, Juramento y en la gestión de Enrique Olivera se finalizó el proyecto con la apertura de Congreso de Tucumán. También en ese período se licitó y dio comienzo a la extensión de la línea B y se inició el proceso licitatorio de la nueva línea H.
En 1999, se acordó con el Gobierno Nacional el procedimiento de traspaso del contrato de privatización a la Ciudad, para que ésta se convierta en única autoridad de aplicación. Ello fue aprobado por la Ley 393/2000 de la Legislatura local. La no implementación de ese acuerdo en los sucesivos gobiernos porteños es hoy tema de resonancia política.
Este medio es responsable junto con los ómnibus y trenes del traslado diario del 33% de la población del país, que vive en la Ciudad y en el Área Metropolitana.
(*) Fueron presidentes de Subterráneos de Buenos Aires durante las gestiones de la UCR (1983 a 1989 y 1999 a 2001).


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