Quórum dejó en offside a 2 diputados-ministros

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Nunca dejaron de pertenecer a la Honorable Cámara de Diputados de la Nación. Y ayer ocuparon sus bancas dentro de las generales de la ley: estaban habilitados para dar quórum y también para votar el Memorando de Entendimiento con Irán. La infracción que cometieron tanto el chubutense Carlos Eliceche como la tucumana Beatriz Mirkin, claves ayer para dar inicio a la sesión, fue asumir un cargo ejecutivo en sus respectivos gobiernos provinciales ya que nunca dejaron de ser diputados nacionales debido a que sus pedidos de licencia nunca fueron ni siquiera tratados.

La polémica se instaló en el recinto en la previa al debate por la voladura a la mutual judía AMIA, que dejó 85 muertos en 1994. Fue cuando la oposición planteó una cuestión de privilegio para rechazar la presencia de Eliceche y Mirkin en el recinto, argumentando que luego de haber asumido funciones en los gabinetes de sus provincias, no podían ejercer un cargo ejecutivo y uno legislativo al mismo tiempo. Se sometió a votación y el kirchnerista Frente para la Victoria impuso su mayoría numérica junto a bloques aliados. Sin embargo, vale la pena realizar un repaso por el Reglamento de la Cámara de Diputados para advertir que Eliceche y Mirkin nunca dejaron de ser legisladores nacionales, más allá de haber ingresado por Mesa de Entradas sendos pedidos de licencia.

El ahora ex jefe de Gabinete de Chubut ingresó su pedido de licencia el 5 de este mes. Mirkin presentó la renuncia a su banca, luego la retiró y finalmente solicitó licencia sólo por un mes, a partir del 22 de enero y hasta el 22 del corriente. Esos pedidos debía ser tratados en la primera sesión ordinaria del 131 período que Cristina de Kirchner dejará inaugurado este viernes ante la Asamblea Legislativa. Al no haber sido tratadas, las licencias nunca entraron en vigencia por lo que estos dos diputados nacionales asumieron en infracción en sus respectivos Poderes Ejecutivos provinciales. Incumplieron la ley en sus respectivas jurisdicciones provinciales ya que, ostentando la condición de diputados nacionales, juraron cargos ejecutivos. Una anomalía avalada tanto por el gobernador Martín Buzzi (Chubut) como por José Alperovich (Tucumán). El artículo 9 de la carta magna tucumana expone claramente esa incompatibilidad en relación con la duplicidad de cargos en distintos poderes del Estado: "No podrán ser acumulados dos o más empleos a sueldo en una misma persona aun cuando uno sea provincial o municipal y el otro nacional, con excepción de la docencia e investigación y de los empleos de escala; la ley podrá, atendiendo a las circunstancias, exceptuar a los integrantes de los elencos estables artísticos y culturales. La simple aceptación de un segundo puesto deja vacante el primero, cuando éste es provincial o municipal; si fuera nacional, el segundo nombramiento es nulo". Un claro off side provincial.

Para defender la legalidad del quórum blindado con la presencia de Eliceche y Mirkin, el kirchnerismo invocó el artículo 19 de la Honorable Cámara: "Las licencias se concederán siempre por tiempo determinado, transcurrido el cual se perderá el derecho a la dieta por el tiempo en que aquéllas fueren excedidas. La licencia acordada a un diputado caduca con la presencia de éste en el recinto". No fue éste el caso, ya que las licencias nunca llegaron a ser otorgadas y por lo tanto no estaban vigentes, pero la intención del FpV, en este caso en particular, fue demostrar que esos dos diputados estaban en todo su derecho de ocupar las bancas.

El reproche constitutivo que les cabe tanto a Eliceche como a Mirkin es haber asumido en sus provincias cuando aún ejercían como diputados nacionales ya que sus pedidos de licencia estaban pendientes de tratamiento y nunca entraron en vigencia. El chubutense quedó al margen de la ley el 8 de este mes cuando asumió como jefe de Gabinete de Buzzi, quien llegó a la gobernación como candidato del peronista opositor Mario Das Neves y una vez en el poder adhirió a la fe cristinista. Eliceche había sido el candidato de la Casa Rosada a la gobernación, perdió ante el exopositor Buzzi, quien se convirtió al kirchnerismo y sumó a su antiguo rival como jefe de ministros. Mirkin quedó al margen de la normativa provincial antes, el 23 de enero, tras la renuncia de Enrique Zamudio al frente de la cartera de Desarrollo Social de Tucumán.

La anécdota hubiese pasado inadvertida pero el bloque de Agustín Rossi llegó con lo justo al quórum de 129 diputados necesarios en el recinto para habilitar el inicio de la sesión. El debate se inició con apenas 132 legisladores en sus bancas, tres más del quórum mínimo.

Al iniciarse la sesión, y en el marco de la media hora de preferencias, la diputada de Unión por Todos, Patricia Bullrich, presentó una cuestión de privilegio para rechazar la presencia en el recinto de esos dos diputados del oficialismo, quienes renunciaron a sus cargos provinciales para estar presentes en el debate. También, presentaron cuestiones de privilegio la diputada de la Coalición Cívica, Elisa Carrió, y el radical Mario Negri, que cuestionaron la estrategia del oficialismo y el apuro por debatir el acuerdo.

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