2 de noviembre 2015 - 00:00

Radicales moderan interna y arman lista para negociar cargos

Ernesto Sanz, Daniel Salvador y Ricardo Alfonsín
Ernesto Sanz, Daniel Salvador y Ricardo Alfonsín
El fin de semana de retiro de algunos candidatos y dirigentes de Cambiemos, como Mauricio Macri en Tandil, le sirvió al radicalismo para barajar nuevamente la estrategia de relación con el PRO antes y después del balotaje.

Las negociaciones, obviamente, tienen como destino el armado final de lo que será, en caso de ganar las elecciones, la "pata radical" dentro de un hipotético Gobierno de Mauricio Macri. En las listas de pretendientes hay vertientes variadas. La inminencia indica que el frente de batalla más apurado es el de la provincia de Buenos Aires, donde la definición fue hecha y ahora el camino se divide entre los macristas que deben seguir apoyando la campaña presidencial de Macri, especialmente María Eugenia Vidal, que es motor esencial de la carrera de Cambiemos al balotaje, y los radicales que esperan ocupar cargos en una administración provincial que no ven de cerca desde 1987, aunque en el medio hayan existido acercamientos de caciques radicales con ubicaciones que ofreció el duhaldismo.

El encargado de gerenciar las relaciones entre la UCR y el macrismo por ahora sigue siendo Ernesto Sanz. Está en medio de presiones de radicales de todo el país, en especial al alfonsinismo bonaerense, y debe vigilar su propio lugar dentro de un posible Gobierno de Macri. Ayer, Sanz reconoció en radios que no sabe si será ministro de Justicia del nuevo Gobierno, cargo para el que se lo anuncia desde hace tiempo. No fue una negativa del mendocino ni debe tomarse esa declaración como un problema interno en el grupo: sólo fue el ejercicio más obvio de un político dentro de una negociación más grande que aún no está terminada.

Imaginación

Es cierto que en la provincia hay algunos puestos que ya son inamovibles. Daniel Salvador no sólo fue electo vicegobernador con Vidal, sino que trabó con el macrismo bonaerense una relación mucho mejor que la que él mismo hubiera imaginado. De su mano algunos radicales aceptan un armado que garantiza unidad de Gobierno a Vidal en medio de las decisiones que deberá tomar. Pero no todos los radicales de la provincia de Buenos Aires piensan igual.

Ricardo Alfonsín, que además de radical es bonaerense por si no se recuerda, tuvo el fin de semana una declaración de apoyo a la candidatura de Macri en Cambiemos que dejó perplejo a más de un dirigente.

"Yo voto lo que el partido ha decidido", dijo. "Desde el partido vamos a controlar que la futura gestión, sea cual sea, no haga cosas que nosotros creemos que no hay que hacer porque no son buenas para el país". No era el mensaje eufórico de campaña que se esperaba de él, pero debe registrarse que al menos mantuvo la misma línea de discurso que en la Convención Nacional de Gualeguaychú cuando la UCR apoyó el acuerdo con Macri, pero en una votación reñida donde el alfonsinismo y algunos caciques radicales hoy tirunfantes, como el jujeño Gerardo Morales, planteaban mantener abierta la posibilidad de un acuerdo más amplio que incorporara a Sergio Massa. Muchos lo forzaron en sus provincias y tuvieron el rédito que buscaban.

Perfil

Ante esos peligros, Alfonsín intenta calmar: "Es más grave aún andar cambiando de partido, porque mi partido desde el punto de vista electoral no está en una buena relación con la sociedad".

Mientras tanto, Sanz avanza con un perfil de campaña duro para reforzar el perfil opositor contra Scioli: "Son unos hipócritas y caraduras. Scioli hablando en Tucumán, la Presidenta en Buenos Aires; se detestan y todo el país sabe que se detestan", dijo este fin de semana desde Mendoza para meter una cuña en las complicaciones de la relación Cristina de Kirchner-Scioli.

"Tengo ganas de aconsejar a Macri que deje hablar a Scioli, Cristina y a Hebe de Bonafini, ya que con eso solo tenemos la campaña asegurada con miras al 22 de noviembre", ironizó Sanz.

"Cuando se dio cuenta de que Cristina ya no le sirve para juntar votos sino que es piantavotos, se carga la mochila con estas propuestas que son demagógicas. Que las haga ahora, si ahora están en el Gobierno", agregó Sanz.

Al mismo tiempo, intentó acercar a tropa massista: "Hay gente muy valiosa con Massa. Tiene referentes en algunas áreas que tranquilamente pueden ser de un Gobierno de coalición. Hay un par de lugares en un Gabinete ministerial para los que sin duda estoy viéndolos".

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