23 de julio 2015 - 00:00

Rebrota la tensión racial

 Austin - Un clima de hostilidad se instaló en la localidad de Hempstead, en Texas, a raíz de la sospechosa muerte la activista afroamericana Sandra Bland en su celda, un caso que siembra más desconfianza sobre el trato de la Policía en EE.UU. con los negros.

La versión oficial dijo que la joven, arrestada el 10 de julio, se había suicidado, pero trascendió que las autoridades de Texas están indagando la muerte como si fuera un homicidio luego de que la familia Bland pidiera una autopsia independiente. El FBI también se sumó a la investigación sobre las causas de la muerte.

"La familia de Bland tiene buenos argumentos. Le estaban pasando un montón de cosas buenas en su vida", admitió el fiscal del condado, Elton Mathis, recordando que la joven había encontrado un nuevo trabajo.

En un video se ve el altercado que Bland mantuvo, en el momento en el que fue detenida, con un policía que la amenazó con "encenderla" con una pistola taser de descarga eléctrica luego de que ella se negara a apagar un cigarrillo y bajar de su auto tras una infracción.

Agencias ANSA y EFE

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