29 de agosto 2012 - 17:45

Reelección de Cristina desembarcó en el Congreso

Cumbre secreta del oficialismo debatió posibles estrategias para 2015

Cristina de Kirchner
Cristina de Kirchner
Los dilemas sobre el futuro del kirchnerismo (con más precisión el horizonte de 2015 y la posible reelección de Cristina de Kirchner que está pasando en la estrategia del largo al mediano plazo) desembarcaron ayer en el Congreso. Amado Boudou, ministros, diputados y buena parte del directorio de «Unidos y Organizados» se reunieron en el más absoluto secreto en las que fueron oficinas de Néstor Kirchner en el tercer piso de Diputados para analizar, se dice que por pedido de la propia Presidente, los posibles caminos políticos del Gobierno y las alternativas frente a un posible operativo de reforma reeleccionista. Cristina de Kirchner, sin cuya autorización es imposible pensar el desarrollo de este tipo de cumbres, les pidió que discutan, que le lleven ideas nuevas sobre el futuro político del kirchnerismo. Y a eso se dedicó ayer la troupe de ministros y legisladores en este brain-storming reeleccionista.

Está claro que el de ayer no fue el primer encuentro de este tipo, pero llamó la atención por lo nutrido y el desplazamiento de funcionarios. Poco antes de las 11 de la mañana se vio llegar al Palacio a Juan Manuel Abal Medina y a Florencio Randazzo, que subieron inmediatamente al Salón de la Juventud Néstor Kirchner, una suerte de sancta santorum que se reservaron quienes se identifican con el círculo más cerrado de la Presidente en Diputados.

Uno de los primeros en sumarse fue Boudou, y los asistentes relatan que también llegaron Eduardo «Wado» De Pedro, Edgardo Depetri, José Otavis, Andrés Larroque, Julián Domínguez, presidente de la Cámara, y Horacio González, jefe de la Cámara de Diputados bonaerense. Los aliados tuvieron su lugar con Martín Sabbatella. Curiosamente, no fueron de la partida Agustín Rossi ni Miguel Pichetto, lo que indicó desde el principio que el tema no tenía demasiado que ver con cuestiones parlamentarias.

Este tipo de encuentros, normalmente pedidos e incentivados por Cristina de Kirchner, tiene un protocolo clásico. Una vez dentro de las oficinas hubo orden de retirar a los asesores y secretarias y pacto de silencio.

Cada uno de los presentes expuso su opinión sobre una hipotética reforma constitucional. Se sabe que parte de esas exposiciones fueron sobre los caminos posibles, estrategia legal, las opciones para una convocatoria a la reforma y salidas alternativas. Todo dejando claro que la opción aún no forma parte de una decisión presidencial definitiva. Pensar lo contrario sería imposible dentro de las costumbres políticas de los Kirchner que jamás han adelantado una movida y menos con tantos meses de anticipación.

Aunque existe un dato, en medio de la ensoñación del kirchnerismo por avanzar con la reforma Constitucional, que aún no está claro: existen algunas voces, minoritarias aún, que plantean diferencias en cuanto a la fecha de una convocatoria, en caso de decidir la Casa Rosada intentar otro mandato hay consenso sobre la oportunidad, recordando que no existe una ley política que indique que debe hacerse después de la elección legislativa de medio término. «Si se va a hacer, hay que hacerlo cuanto antes», se escuchó decir.

Los razonamientos de ayer, entonces, derivaron en defensas de las chances de Cristina de Kirchner y la consagración definitiva como la mejor candidata. En esto, uno de los más eufóricos fue Domínguez, replicando posturas que repite en público hasta el cansancio, pero según se relató ninguno desentonó demasiado con ese libreto.

Para la Presidente y el proyecto oficial los tanteos en el Congreso son imprescindibles, y de hecho reuniones como la de ayer juegan el papel, además de alimentar la discusión y preparar el escenario, de ejercicios disciplinarios.

Con los jóvenes del kirchnerismo delante, la Casa Rosada mantiene a los jefes en el Congreso en estado y tantea continuamente la «preparación física» para el lanzamiento de una pelea que poco tiene de fácil. De ahí que la charla repasó también la situación en la provincia de Buenos Aires y en el Senado.

Dejá tu comentario