27 de abril 2009 - 00:00

Reelecto por amplio margen, Correa gobernará hasta 2013

Rafael Correa fue recibido por una gran cantidad de simpatizantes en el centro de votación de Guayaquil. Los resultados confirmaban anoche su amplio favoritismo.
Rafael Correa fue recibido por una gran cantidad de simpatizantes en el centro de votación de Guayaquil. Los resultados confirmaban anoche su amplio favoritismo.
Quito y Guayaquil - Con alrededor del 51% de los votos, el presidente Rafael Correa se adjudicó ayer una histórica reelección en Ecuador para un nuevo mandato de cuatro años, prometiendo seguir con sus políticas populistas y tratar con mano dura a los inversores. Siete meses después de haber logrado la aprobación en referendo de una Constitución de corte socialista, Correa, un aliado de Hugo Chávez, obtuvo de modo contundente su quinta victoria electoral consecutiva, lo que le permite afianzarse en el inestable país andino, donde ninguno de sus predecesores había logrado terminar su mandato en la última década.

«Esta revolución está en marcha y nada ni nadie la detiene. Hoy se gana en una sola vuelta, es algo inédito, un hecho histórico», dijo el mandatario visiblemente contento, luego de la difusión de los primeros resultados del conteo rápido. En tanto, según los boca de urna de las firmas Santiago Pérez y Cedatos Gallup, Correa obtenía entre el 50% y 55% de los votos.

Correa habría superado en más de 14 puntos al ex presidente Lucio Gutiérrez evitando una segunda vuelta por primera vez en 30 años de democracia ecuatoriana.

Sondeos ya apuntaban durante la campaña que ganaría con amplio margen, impulsado por sus multimillonarios programas sociales destinados a la mayoría pobre del país y por sus agresivas (aunque polémicas) renegociaciones con tenedores de bonos para obtener recursos presupuestarios.

Además, el gobernante aspira a obtener la mayoría legislativa, que facilitaría la ejecución de los cambios constitucionales que afectarán al sector público, privado, las Fuerzas Armadas, las Cortes y los medios de comunicación. Tras dos años en el poder, Correa se ha convertido en el gobernante más poderoso de la historia reciente del país petrolero, pese a la crisis económica y las críticas de la Iglesia, gremios empresariales y algunos medios de comunicación.

Desde los remotos pueblos amazónicos hasta las exóticas Islas Galápagos, más de 10 millones de ecuatorianos acudieron a las urnas para elegir miles de cargos públicos, incluyendo presidente, asambleístas y autoridades locales, en un país donde el voto es obligatorio.

Desde la campaña que lo llevó a la presidencia del mayor exportador mundial de banana, el mandatario izquierdista explotó el terror al pasado de los ecuatorianos, que culpan a las políticas tradicionales de las crisis que forzaron la emigración de millones de sus compatriotas.

Analistas dicen que el triunfo de Correa también se vio impulsado por el perfil de sus contendores -Gutiérrez, quien fue derrocado en 2005, y el rico magnate bananero Álvaro Noboa-, identificados por la mayoría de la población con un pasado corrupto. Sus críticos denuncian que el mandatario dilapidó la reciente bonanza económica y amasa poderes autocráticos, lo que puso en jaque al país justo cuando el mundo enfrenta una debacle financiera. El país sudamericano sufre una merma en sus arcas fiscales a causa de la caída de los precios del petróleo y las remesas de los emigrantes.

Agencias Reuters, AFP, EFE, DPA Y ANSA

Dejá tu comentario