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Reemplazo de Echegaray ya está en marcha: tientan a Domínguez
• EL GOBIERNO PROPUSO AVANZAR EN REMOCIÓN DEL JEFE DE LA AUDITORÍA GENERAL DE LA NACIÓN.
• SE IMPONE CARRIÓ.
Julián Domínguez, Sergio Massa, Elisa Carrió y Gabriela Michetti
De acuerdo con la Ley 24.156, para desplazar a Echegaray -quien ejerce la presidencia del principal órgano de control de la administración pública nacional- sólo hace falta una resolución firmada por los presidentes de las Cámaras del Congreso: Emilio Monzó (Diputados) y Gabriela Michetti (Senado). Primero, el oficialismo debe avanzar con un trabajo fino para lograr un consenso con el PJ, primera fuerza opositora encargada de proponer un reemplazante. El macrismo ya logró el aval del Frente Renovador de Sergio Massa y del Bloque Justicialista de Oscar Romero para avanzar en la destitución de Echegaray.
El Gobierno de Macri necesita en Diputados el apoyo del peronismo no kirchnerista. El caso Echegaray fue motivo de debate ayer en Nueva York. Allí están el gobernador de Salta, Juan Manuel Urtubey, y su novia, Isabel Macedo, que aprovecharon para recorrer la Quinta Avenida.
En Manhattan también se encuentra Massa como integrante de la comitiva oficial que ayer participó de la sesión especial de la Asamblea General de la ONU sobre el combate al narcotráfico, donde expuso el presidente mexicano Enrique Peña Nieto. La delegación argentina incluye también a Diego Bossio y a Romero, dos cabecillas del Bloque Justicialista que en Diputados también integran los legisladores que responden a Urtubey. A este peronismo del siglo XXI (Massa-Bossio-Romero) se suma en Estados Unidos otra diputada de la provincia de Buenos Aires, Margarita Stolbizer. La jefa del GEN acaba de consensuar su agenda parlamentaria con Massa y podría compartir boleta en 2017.
En esta trama del peronismo bonaerense encaja Domínguez. El impulso del expresidente de la Cámara de Diputados durante la segunda presidencia de Cristina de Kirchner no es inocente. El Gobierno de Macri busca operar en la interna del peronismo de la provincia de Buenos Aires tras el regreso de la exjefa de Estado a la arena político-electoral. Domínguez ya se enteró del ofrecimiento y decidió poner paños fríos. "Agradezco que me tengan en cuenta. Por ahora estoy dedicado a recorrer la provincia de Buenos Aires para reforzar al peronismo de cara a las elecciones de 2017", deslizó ayer el también exministro de Agricultura, Ganadería y Pesca. Para la Casa Rosada es el candidato ideal para reemplazar a Echegaray: Domínguez sufrió el apoyo que la ultracristinista La Cámpora brindó a Aníbal Fernández en la interna del Frente para la Victoria que definió el candidato a gobernador de Buenos Aires. El resto de la historia es conocida: Fernández se impuso en las primarias, Domínguez hizo gala de su lealtad y evitó críticas explícitas, pero sugirió que Aníbal F. había tomado algún tipo de atajo para vencer en la interna.
Uno de los intendentes díscolos que faltaron a la convocatoria de Cristina de Kirchner a los jefes comunales del PJ recordó el incidente. "Por qué Cristina no nos llamó antes de las elecciones de la provincia de Buenos Aires. Jamás podríamos haber perdido la gobernación de la provincia, pero fuimos con el peor candidato (Aníbal Fernández). Florencio (Randazzo) hubiese sido un candidato de lujo y (Julián) Domínguez y (Diego) Bossio también", se quejó Alejandro Granados, de Ezeiza.
Mientras tanto, Domínguez recorre la provincia de Buenos Aires de manera autónoma, más allá de la reaparición de Cristina. Sólo se mostró con la expresidente en el acto/declaración indagatoria de la semana pasada en Comodoro Py por la causa de venta de dólar a futuro. Referente de la Iglesia Católica y con llegada directa al papa Francisco, ayer Domínguez optó por no acompañar a Cristina en su visita a la parroquia de los curas de la opción por los pobres, en la isla Maciel. En los próximos días, se mostrará en Lomas de Zamora junto a Martín Insaurralde, uno de los intendentes kirchneristas más críticos.
"Estamos construyendo el consenso para desplazar a Echegaray. Estamos cerca y en diálogo con los bloques del peronismo", confirmó ayer un diputado del PRO que preside una de las comisiones más importantes en Diputados. Bajo estudio se encuentra la Ley N° 24.156, de Administración Financiera y de los Sistemas de Control del Sector Público Nacional, que en su artículo 126 establece: "No podrán ser designados auditores generales personas que se encuentren inhibidas, en estado de quiebra o concursados civilmente, con procesos judiciales pendientes o que hayan sido condenados en sede penal". Es decir que con la citación a indagatoria alcanzaría para destituir a Echegaray con la simple firma de Monzó y Michetti. Ayer desde el massismo se acordaron de pasarle la factura al presidente de la Cámara baja y a la vicepresidenta de la Nación, a cargo del Senado. "Que se hagan cargo Monzó y Michetti, Echegaray ya tenía proceso judicial pendiente cuando ellos firmaron su designación a pesar de nuestro rechazo", se quejó Graciela Camaño, del Frente Renovador. "El llamado a indagatoria de Ricardo Echegaray es doblemente oportuno y plausible ya que como titular de la AFIP impidió que se sancionara a Lázaro Báez por usar facturas falsas impresas en Bahía Blanca configurando un acto de complicidad con el lavado de dinero del empresario. Además es un paso hacia el desplazamiento de la Auditoría, lugar en el que sólo se puede estar si se es absolutamente ético", agregó Alberto Asseff, parlamentario del Mercosur por el Frente Renovador.
El jefe de Gabinete, Marcos Peña, también aseguró ayer que se podría discutir la remoción de Echegaray de la Auditoría General de la Nación (AGN) si "hay un procesamiento" judicial en su contra. Fue luego de una nueva avanzada de Carrió, quien insiste en que su continuidad en el cargo es "insostenible".
Echegaray había sido designado a partir de una propuesta del Partido Justicialista como principal fuerza opositora, en una nota firmada por su titular, Eduardo Fellner. Peña sostuvo que es "muy importante ser respetuoso de los pasos institucionales y de la investidura de quien ocupa ese lugar", y agregó que la situación de Echegaray es motivo de atención de "las autoridades parlamentarias".
Peña se expresó así en momentos en que Carrió insiste en que Echegaray no puede continuar al frente de la AGN y los integrantes de la mesa de conducción del interbloque Cambiemos de Diputados solicitaron a los auditores generales Alejandro Nieva y Jesús Rodríguez que se suspenda cualquier eventual reunión del Colegio de Auditores hasta que se indague al exdirector de la AFIP en la causa por la llamada "ruta del dinero K". Carrió envió ayer una carta a la vicepresidenta Michetti y otra a Monzó para insistir con la impugnación del auditor general de la Nación.


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