La escasez de dólares retornó al centro de la escena, mientras el Banco Central comienza a exhibir demoras en sus pagos a importadores, y el Palacio de Hacienda sale al mercado de capitales para tomar deuda en dólares.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Pero el bálsamo para las arcas oficiales llegó desde la oferta exportadora: la mesa de dinero del Central logró una intervención positiva de u$s 110 millones, admitiendo una suba de medio centavo en el billete mayorista, que finalizó la sesión cerca de los $ 8,878. De esta manera, las reservas internacionales finalizaron con un incremento de u$s 12 millones, hasta los u$s 31.427 millones.
En el segmento de los futuros, tanto el Rofex de Rosario como el OTC del mercado electrónico vieron cómo la presión vendedora que alienta el organismo monetario incitó caídas de hasta dos centavos en todos los contratos operados. Las tasas implícitas de los plazos previos a las elecciones presidenciales se estacionan así alrededor del 22% anual.
Por su parte, el dólar paralelo borró un descenso inicial de 8 centavos y terminó consiguiendo un salto de 3 centavos, hasta los $ 12,71, resistiendo los incansables esfuerzos del Gobierno para deprimir su cotización. Sin la presión del dólar "ahorro", que ayer amontonó unos u$s 14,8 millones, la brecha con la franja oficial se ubica ahora en el 43%.
No obstante, el interés inversor se posó sobre el contado con liquidación: este mecanismo para fugar divisas acusó un rojo de 29 centavos, hasta los $ 11,69, su menor cota desde fines de febrero. El dólar "Bolsa", en tanto, perdió 6 centavos, a $ 11,86.
El deterioro del tipo de cambio implícito provocó la cuarta caída consecutiva de la Bolsa porteña, que cerró con un fuerte derrape del 3,11%, hasta las 11.296,14 unidades, de la mano de las acciones de Edenor (-6,56%), Tenaris (-3,98%) y Petrobras (-3,87%). De todas formas, el consuelo para los operadores fue la carencia de negocios, puesto que se transaron apenas $ 221 millones en la rueda.
Hoy es un día clave para uno de los papeles más conversados del mercado: Petrobras presentará su balance auditado para el tercer trimestre de 2014, donde se esclarecerá de una vez por todas el agujero que dejó la red de corrupción en los resultados de la compañía. Por lo pronto, la petrolera brasileña cedió un 2,17% en Wall Street, donde sus títulos cotizan alrededor de los u$s 8,58.
Por el lado de la renta fija, todos los cañones apuntaban a la colocación de deuda en dólares, una operación efectuada bajo ley argentina para burlar las disposiciones del juez Griesa. Cuando nos adentramos en el calendario electoral, el Gobierno busca nuevas fuentes para financiar el abultado gasto público. Sólo en febrero, el déficit primario creció un 140% interanual.
El bono en discordia, el Bonar 2024, duplicó su volumen habitual, pero cerró la jornada con un repliegue del 1,10%. El Boden 2015 tuvo un resultado idéntico, mientras que el Bonar X registró un leve ajuste del 0,30%. Entre las series del canje de deuda, la peor parte se la llevaron los bonos Discount, que anotaron un desarme del 1,21% bajo jurisdicción argentina y otro del 1,77% bajo ley extranjera.
Cabe resaltar el desaire del Par en pesos, uno de los bonos atados a la inflación, que ayer toleró una caída del 1,96%. Ya acumula un derrape de casi el 8% en abril, luego de ser una de las apuestas más lucrativas de los primeros tres meses del año. Como en el caso los bancos y las distribuidoras eléctricas dentro de la Bolsa local, el cambio de expectativas políticas pesa más que nunca a la hora de tomar decisiones de inversión.
Dejá tu comentario