6 de octubre 2009 - 00:00

Reunión clave hoy para sellar destino de conflicto en Kraft

Universitarios nucleados en la FUBA y jóvenes de agrupaciones de izquierda volvieron a focalizar su protesta ayer en la UIA. Hubo corte y huevazos frente al edificio de Avenida de Mayo.
Universitarios nucleados en la FUBA y jóvenes de agrupaciones de izquierda volvieron a focalizar su protesta ayer en la UIA. Hubo corte y huevazos frente al edificio de Avenida de Mayo.
Representantes de la empresa Kraft y de la comisión interna volverán a cruzarse hoy en la tercera ronda de negociaciones por el prolongado conflicto laboral en la ex Terrabusi. A diferencia de los dos encuentros anteriores, el Gobierno nacional y el de la provincia de Buenos Aires quieren que el de hoy -que se iniciará a las 10 en el Ministerio de Trabajo- sea definitorio. Sucede que si la empresa no acepta reincorporar a los despedidos y reconocer el ingreso a la planta de los 5 delegados de la comisión a los que se les prohíbe su entrada, oficialmente se avalará la posición de los trabajadores. Esto implicará también que avance el proceso de sanción a Kraft por unos 13,5 millones de pesos, y el Gobierno justificará la presentación judicial que los delegados hicieron ayer contra la compañía en los tribunales laborales de San Isidro.

Ayer se supo también que durante el fin de semana Hugo Moyano se involucró personalmente en el conflicto. El titular de la CGT tomó contacto con la comisión interna, les dio su apoyo y les pidió que avalaran las gestiones del titular del sindicato de la Industria de la Alimentación que dirige el hasta ahora alicaído Rodolfo Daer. El camionero prometió asesoría directa para la presentación judicial del caso contra Kraft, les aseguró a los representantes de los trabajadores de la ex Terrabusi que se les reconocerá plenamente su estatus de delegados (algo a lo que hasta ahora la CGT se negaba) y que públicamente todas las declaraciones de los sindicalistas ortodoxos peronistas serán a favor de los empleados despedidos de Kraft. A cambio, reclamó una sola cosa a los representantes de la empresa de capitales norteamericanos: que las marchas y protestas no contengan consignas contra Cristina Fernández de Kirchner y su Gobierno y que, en lo posible, no haya más cortes «desestabilizantes» en las rutas y calles del país. El pedido no incluye la Capital Federal, donde, supone el camionero, el afectado sería Mauricio Macri.

Esta posición del titular de la CGT fue ampliada por el diputado moyanista Héctor Recalde, quien afirmó que el conflicto en la empresa Kraft Foods «es funcional» para crear un supuesto clima de conflictividad. «Es decir, aumenta la conflictividad. Es una forma de esmerilar al Gobierno, utilizando este conflicto con las alianzas más insospechables», agregó el legislador. Para Recalde, la falta de avances en el conflicto se debe a «alguna dificultad por la intransigencia patronal».

La empresa se reunió ayer, como adelanto de las negociaciones de hoy, en el Ministerio de Trabajo, y recibió el mismo mensaje. Desde el Gobierno nacional se les dijo a los responsables de Kraft que es imprescindible para avanzar en la solución del conflicto que la compañía les permita el ingreso a los 5 delegados. Según Trabajo, esto implicaría «cumplir las leyes», además de ser un primer paso para destrabar las estancadas negociaciones. La dirección de Kraft adelantó que continuará con su posición, y que, eventualmente, sea la Justicia la que obligue a abrir la puerta de la planta a los delegados. Trabajo pidió luego que reconsideren la posición, hasta que hoy vuelvan a reunirse las partes en la sede del ministerio. Quedó claro igualmente que si Kraft no avanza en este pedido, la cartera que maneja Carlos Tomada aceleraría las posibles sanciones contra la empresa.

Los dirigentes gremiales informaron, además, que «fue desestimado» un pedido de Kraft para el desafuero de los delegados, según aclaró el dirigente sindical Ramón Bogado. Según el representante, «los jueces desestimaron la medida cautelar pedida por la empresa para quitarles los fueros sindicales» a cinco delegados con lo cual éstos mantendrían su capacidad de representación sindical de los trabajadores de Kraft. Los cinco miembros de la comisión gremial intentaron, luego de esta presentación, ingresar ayer a la planta, pero nuevamente les fue impedido por personal de seguridad de la compañía.

La empresa asegura igualmente que pese a que los delegados aseguran tener representación sindical de los empleados de la planta, las casi 2.400 personas que trabajan en la fábrica de General Pacheco lo vienen haciendo con normalidad desde el lunes pasado luego de la liberación del establecimiento. Asegura incluso la compañía que los empleados rechazaron reiteradamente, y en los tres turnos, cada uno de los llamados a huelgas generales y a suspender la producción de los delegados, lo que implicaría un cuestionamiento explícito de su representatividad. Kraft afirma, además, que, al menos en uno de los cinco casos (el de Carlos Hermosilla), el desafuero estaría firme, con lo cual tampoco correspondería la eventual habilitación para su ingreso bajo el amparo de la delegación gremial.

Kraft afirma también que ya se liquidaron los salarios en tiempo y forma, y que la presencia de agentes de seguridad dentro de la planta dependerá de la forma en que se manifiesten los militantes de izquierda que acampan frente a la fábrica de General Pacheco.

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