- ámbito
- Edición Impresa
Revisarán también acuerdos pesqueros
Cristina de Kirchner ayer en el acto del lanzamiento de la licitación de un museo Malvinas en la ex ESMA junto al general retirado Jorge Leal, expedicionario a la Antártida.
La Presidente lo dijo ayer en el acto de lanzamiento de la licitación de un museo Malvinas que funcionará desde agosto del año próximo en el predio en donde funcionó la ESMA y que es hoy administrado por la organización Madres de Plaza de Mayo como Museo de la Memoria. Cuando eso se concrete el predio deberá acondicionarse para que convivan activistas de las organizaciones de derechos humanos y de las organizaciones de excombatientes, dos universos que están en las antípodas ideológicas. «No se está cumpliendo el acuerdo oportunamente firmado respecto de la colaboración en materia ictícola en la zona de las islas», dijo la mandataria.
La Presidente destacó la presencia en el acto del general Jorge Leal, que encabezó la primera misión argentina al Polo Sur y fue el primer presidente del Centro de Militares por la Democracia. También recordó el Operativo Cóndor, realizado en 1966 por un grupo liderado por Dardo Cabo, que desvió un avión hacia Malvinas y allí enarbolaron la bandera argentina.
«Recuerdo que fue muy conmocionante, fue un acto muy peronista, se vio como un acto peronista esa decisión», agregó.
La Presidente reiteró su anuncio realizado en la Asamblea Legislativa respecto de que el Gobierno argentino ofrece en lugar de dos vuelos mensuales a Malvinas desde Chile, tres desde territorio argentino.
«Es una clara manifestación de que el interés de la Argentina no es perjudicar a ninguna comunidad, sino de defender nuestros derechos», sostuvo.
Los acuerdos pesqueros se han cumplido de manera irregular y con arreglos especiales. Desde 2006 los «kelpers» comenzaron a vender licencias por 25 años, cuando antes lo hacían por un año. Eso motivó que empresas usen permiso de los isleños y también de la Argentina para la captura de las especies. La Argentina ha intentado forzar que las empresas opten por una u otra pero no se ha logrado del todo y ese negocio permanece en una zona gris. Una revisión de los acuerdos, como la que sugirió ayer Cristina de Kirchner, puede afectar a una actividad de la que dependen las Malvinas hoy en más de un 50% de sus ingresos.
«Desgraciadamente -se quejó la Presidente- no se cumplen las resoluciones de Naciones Unidas, pero eso no debe llevarnos a desesperar. Al contrario, creo que hemos avanzado mucho, muchísimo porque de convertirse en una causa que parecía únicamente circunscrita a un reclamo de características patrioteras, entre comillas, si se me permite, ha pasado a convertirse también en una causa de la defensa de los recursos ictícolas y energéticos no solamente de los argentinos, sino de toda la región. No es solamente una cuestión de integridad territorial, que por supuesto es algo fundamental en todo país, es también la defensa irrestricta de sus recursos, de su historia, de su memoria, de su geografía, de su zoología».
La Presidente derivó su discurso a una mención de las declaraciones del exmilitar Jorge Videla en un reportaje acerca de lo que ella cree son las «coincidencias» entre el expresidente de facto para que la oposición se uniera, y las opiniones en ese sentido de editorialistas de medios.


Dejá tu comentario