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Revive puja en la Casación por subrogancia de juez crítico
Ricardo Lorenzetti y Luis Cabral
Anoche, desde la vocalía de Cabral informaban que las audiencias de la Sala I detalladas en la nota de Gemignani no fueron suspendidas y que permanecen en agenda. Históricamente la subrogancia de Cabral fue cuestionada por irregular en la Casación por los jueces Ángela Ledesma, Pedro David y Alejandro Slokar, este último integrante del colectivo Justicia Legítima. Estos camaristas comparten la idea de que el cargo al cual Cabral accedió debería haberse sorteado entre jueces de otras instancias superiores. En 2013, el juez contó con un fallo a su favor de la Corte que habilitaba a Casación a decidir internamente la modalidad de la cobertura de sus vacantes.
La pelea sube varios niveles porque Gemignani integra un sector de la Casación -junto a Liliana Catucci y Eduardo Riggi- que solía respaldar a Cabral, pero que ahora no acepta que el juez compatibilice sus funciones de camarista con los plenarios del Consejo de la Magistratura. Además cuestionan la productividad de su vocalía en materia de votos.
Ayer, Catucci aseguraba que la semana pasada había conversado con Cabral y que éste le había manifestado que su denuncia estaba a disposición de la Cámara, cuando el pleno se la requiriera. Sin embargo, el pasado jueves, Figueroa -principal apoyo de Cabral en la Casación- circuló el dato de que Ricardo Lorenzetti estaba interesado en la continuidad del jefe del gremio de jueces en el primer piso de Comodoro Py. Luego llegó la nota de Gemignani cuestionando a Cabral. Los camaristas esperan ahora por un plenario en el cual se adopte una decisión terminante.
Ocurre que el juez será, especialmente a partir de noviembre, un hombre clave para la Corte en la Magistratura ya que se espera que juegue un rol de negociador con el bloque del oficialismo ante una serie de iniciativas que son incómodas para el máximo tribunal. Cuanto más dura sea la convivencia con el kirchnerismo más consistente será el respaldo para con este juez que la semana pasada cruzó en dos ocasiones, comunicado de por medio, a Jorge Capitanich por los avatares que enfrentan al Gobierno con la Corte y que tienen su origen tanto en el contenido de los fallos como en las negociaciones presupuestarias.
El oficialismo, que ya denunció a media Cámara por prorrogar la permanencia del juez, ahora observa el proceso con interés porque para revocar la subrogancia de Cabral se precisan de cinco firmas y ya habrían cuatro orientadas en ese objetivo. Las miradas se dirigen hacia Catucci más que hacia Riggi porque éste tiene expedientes sin cerrar en la Magistratura y no le convendría enemistarse con un futuro consejero.
La pelea por la subrogancia de Cabral llega en paralelo a la definición por la presidencia del cuerpo para 2014. Si bien Figueroa ha sacado todos los números porque es la actual vicepresidenta primera, durante la tarde de ayer se desarrollaron conversaciones para favorecer a aspirantes más discretos, como es el caso de Catucci o el propio Gemignani.
Además de fustigar a Cabral, Gemignani le pidió al presidente de la Casación, Mariano Borinsky, que designe "urgentemente un juez subrogante para cubrir las funciones del subrogante Cabral" en casi una veintena de causas.
Los rivales de Cabral han reunido en los últimos meses elementos de diverso tipo en su contra, algunos de ellos relacionados con las promociones y los ascensos que tuvieron lugar recientemente en su vocalía.
La situación tiene final abierto y debería resolverse con celeridad porque la semana próxima, Figueroa ingresará en un período de licencia que se extenderá hasta mediados de diciembre. Una nueva demostración de que en ciertos casos, el espíritu estival puede más que las ambiciones de poder.

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