9 de marzo 2016 - 00:00

Revocatorio, enmienda y presión popular: la batalla opositora contra Maduro

El secretario de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), Jesús Torrealba,  sonríe tras culminar la conferencia de prensa en la que se presentó la estrategia opositora.
El secretario de la Mesa de la Unidad Democrática (MUD), Jesús Torrealba, sonríe tras culminar la conferencia de prensa en la que se presentó la estrategia opositora.
Caracas - La oposición venezolana anunció ayer que impulsará un referendo revocatorio y una enmienda constitucional para sacar del poder a Nicolás Maduro, simultáneamente con una movilización popular que exija la renuncia del presidente chavista, una estrategia que busca contrarrestar el posible bloqueo de la Justicia, acusada por la Mesa de la Unidad Democrática (MUD) de servir al Gobierno.

Dos meses después de asumir el control de la Asamblea Nacional (AN, parlamento) por primera vez en 17 años de hegemonía chavista, la MUD anunció su "decisión unánime" de convocar al "movimiento de presión popular más grande que haya existido" para activar "todos los mecanismos de cambio".

En rueda de prensa, el secretario de la coalición opositora, Jesús Torrealba, leyó la "Hoja de ruta de cambio 2016", que precisa las tres vías: presionar la renuncia de Maduro, aprobar una enmienda constitucional "para reducir el mandato presidencial y lograr elecciones este año", e "iniciar el proceso para el referendo revocatorio".

Torrealba consideró que esa estrategia busca "alcanzar una solución política, electoral, constitucional y pacífica", ante el agravamiento de la situación económica y social de Venezuela, que desembocó este año en crisis institucional.

"El Gobierno trancó el juego y profundizó el desastre económico. Esto ya no se aguanta, somos víctimas de la peor crisis de la historia del país, nada funciona. Por eso Venezuela asumió el camino del cambio", manifestó acompañado por otros líderes opositores, entre ellos Henry Ramos Allup, presidente de la AN.

Venezuela, con las mayores reservas petroleras del mundo, sufre una severa crisis con la inflación más alta del mundo -180% en 2015- y una escasez de alimentos y medicinas que angustia y hastía a los venezolanos.

Adelantándose a la estrategia, desde hace semanas el excandidato presidencial Henrique Capriles, considerado del ala moderada de la MUD, recorre el país para promover el referendo, pues la oposición deberá recolectar cuatro millones de firmas en tres días para su convocatoria.

Torrealba afirmó que se creará una ley que regule el proceso de referendo, el cual se puede activar una vez que Maduro, elegido en abril de 2013 para un período de seis años, cumpla la mitad de su mandato, dentro de un mes.

"De persistir el Gobierno en su práctica irresponsable de intentar bloquear los mecanismos constitucionales para una solución pacífica a la crisis, no dudaríamos en activar un proceso constituyente", advirtió.

Maduro dice estar enfocado en la solución de la "emergencia" económica, pero también se dice preparado para dar la pelea, advirtiendo que no renunciará jamás.

El chavismo dará las "batallas" que le plantee una oposición "ciega" por deponerlo, declaró ayer el jefe del bloque legislativo oficialista, Héctor Rodríguez. "Nicolás no va a renunciar, se va a dedicar exclusivamente a gobernar para la mayoría del país, incluso para ellos (sus detractores)", dijo.

En su opinión, los planes opositores se enmarcan en un libreto repetido desde la llegada al poder del fallecido presidente Hugo Chávez (1999-2013), que sobrevivió políticamente a un golpe de Estado en 2002 y a un revocatorio en 2004. "La oposición no cambió nada en su discurso", afirmó y agregó que la única novedad es la activación de múltiples alternativas porque "no se pusieron de acuerdo con ninguna" en particular.

Analistas advirtieron que los mecanismos planteados por la oposición tendrían que pasar por el filtro del Tribunal Supremo de Justicia (TSJ), concretamente a través de la Sala Constitucional y la Sala Electoral que, hasta ahora, han fallado en contra de la AN en sus disputas con el Ejecutivo de Maduro.

Hace una semana, el TSJ recortó drásticamente los poderes del Parlamento, eliminando la posibilidad de supervisar los actos de los poderes Judicial, Electoral, Ciudadano, y de los mandos castrenses.

"Todos los caminos para la oposición serán difíciles y bloqueados por el control del chavismo, pero eso no significa que no deba transitarlos. La clave es que la oposición tenga claro los objetivos de su estrategia", opinó Luis Vicente León, presidente de la firma Datanálisis.

Tanto el Gobierno como la MUD aseguran estar unidos y ambos llamaron a sus militantes a las calles. La movilización convocada por la oposición empezará el próximo sábado, anunció Torrealba.

"La calle activada es lo que va a servir para que esos cambios constitucionales se den. No queremos ni capuchas, ni una piedra, lo que queremos es una movilización pacífica del pueblo", agregó.

Los temores de un estallido social aumentaron la semana pasado, cuando la más reciente decisión del TSJ provocó choques entre universitarios y policías en la ciudad de San Cristóbal (oeste), que dejaron al menos tres heridos.

Ya en 2014 Venezuela fue escenario de violentas protestas convocadas para presionar por la renuncia de Maduro, por parte del opositor radical Leopoldo López, quien actualmente purga una pena de casi 14 años de prisión.

Agencias AFP, DPA, EFE,


Reuters y ANSA

Dejá tu comentario