29 de noviembre 2013 - 00:00

Rige acuerdo con Irán: supervisarán su planta nuclear más sospechada

Desde la asunción del moderado Hasán Rohaní, en agosto pasado,  el acercamiento de Occidente a Irán se dio de forma vertiginosa.
Desde la asunción del moderado Hasán Rohaní, en agosto pasado, el acercamiento de Occidente a Irán se dio de forma vertiginosa.
Viena - Irán parece finalmente dispuesto a mejorar su cooperación con la comunidad internacional, para lo que invitó ayer a la Agencia Internacional de Energía Atómica (AIEA) a inspeccionar el 8 de diciembre próximo la planta de agua pesada de Arak, la más sensible de su sospechado programa.

Según dijo en Viena el director general del organismo nuclear que depende de Naciones Unidas, Yukiya Amano, la invitación formal de Irán será aceptada.

"Aún no hemos respondido, pero es seguro que vamos a ir. Vamos a ver la planta de producción de agua pesada, que ya está produciendo agua pesada. Tendremos acceso para entender las actividades que se desarrollan allí, señaló Amano a la prensa, al margen de una reunión de la Junta de Gobernadores de la AIEA en Viena. El agua pesada -técnicamente conocida como óxido de deuterio- alimentará el futuro reactor de Arak, situado al suroeste de Teherán.

Los inspectores de la AIEA visitarán esa planta por primera vez en dos años, y la principal preocupación es que el reactor que se pretende instalar allí producirá también plutonio, una sustancia altamente tóxica que sirve para fabricar bombas atómicas.

El acceso a esa instalación clave forma parte del reciente acuerdo firmado entre Irán y la AIEA, que prevé seis medidas prácticas para intensificar las inspecciones. "Se trata de un importante paso hacia adelante, pero aún queda mucho por hacer", manifestó el director general de la AIEA. Los detalles de las demás medidas prácticas serán discutidos el 11 de diciembre en Viena, cuando se celebre la próxima reunión técnica entre la AIEA e Irán.

"Todos los otros asuntos pendientes, incluyendo los destacados en informes anteriores, serán tratados en pasos subsiguientes", explicó Amano, en referencia a las posibles dimensiones militares del programa nuclear iraní.

Por otra parte, Amano confirmó que su agencia ya comenzó a estudiar cómo verificar lo acordado en el reciente acuerdo nuclear provisional firmado por Irán y seis grandes potencias en Ginebra. Según este acuerdo, que tendrá una duración de seis meses, Teherán deberá congelar parte de su programa nuclear a cambio de un levantamiento parcial de las sanciones económicas que se le han impuesto.

La República Islámica se comprometió, entre otros puntos, a no avanzar con las obras en Arak y a diluir sus depósitos de uranio enriquecido al 20%, sustancia con la que se pueden fabricar bombas si se lo lleva a un 90% de pureza. Asimismo, limitará el enriquecimiento de ese material al 5% durante el período mencionado. Todo esto deberá ser verificado por la AIEA, que además tendrá que inspeccionar ciertas instalaciones atómicas todos los días.

La reunión de la Junta, que comenzó ayer, es la primera desde la firma del acuerdo de Ginebra la semana pasada, que fue presentado por las cancillerías del Grupo 5+1 (EE.UU., Reino Unido, Rusia, Francia, China más Alemania) como un éxito pero que provoca recelo en otros países. Entre éstos se destacan Israel y las monarquías petroleras del Golfo, que argumentan que Irán sólo congela y no desmantela sus capacidades.

Agencias EFE, Reuters, AFP y DPA, y Ámbito Financiero

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