Muy buen pase de velocidad, de primer a segundo trimestre, cuando habíase iniciado con no más de $ 17 millones de utilidad, y ahora lo llevó a los casi $ 47 millones. Con ello colocó gran distancia sobre los $ 27 millones de 2011, que resultaba el pico mayor en cinco años. Esto, a raíz de haber llevado la facturación semestral a los $ 324 millones -desde $ 229 millones de 2011- y pudiendo ampliar el margen bruto que posee.
El recorte por lo impositivo liberó a línea neta una utilidad soberbia: $ 47 millones de beneficios, en relación con los $ 27 millones del pasado.
Una muestra contundente, con el valor agregado de provenir de lo genuino del negocio y dando un «salto de calidad», en ritmo conseguir ventas y beneficios.
A ello también se le apunta la solidez de sus ratios, en ambas versiones de base, que tiene con qué hacer frente a una ampliación del capital hasta los $ 72 millones. Lo de ella convence a cualquier cartera exigente. Muy bueno.


Dejá tu comentario