20 de enero 2012 - 00:00

Rindes recortados por la seca

Rindes recortados por la seca
El cuadro adjunto muestra la proyección de resultados para la zona oeste de Buenos Aires, sobre la base de los precios estimados a cosecha 2012, para girasol, maíz, soja y trigo. Se presentan las cifras para los cultivos realizados por administración en campo propio y bajo la forma de arrendamiento en campos de terceros. El panorama del oeste está complicado por la seca, con daños irreversibles en muchos casos. Aunque llueva, las pérdidas que generará el cultivo de maíz serán difíciles de remontar.

Las proyecciones de una menor cosecha también están referidas a la soja de primera, pero los cultivos podrían llegar a recuperarse parcialmente en la medida en que se modifique el patrón climático de seca. La soja de segunda, en muchos casos ni siquiera pudo sembrarse.

En este contexto, la columna de rindes bajos que se muestra en el cuadro parece un objetivo imposible de alcanzar. No habría que descartar que los rindes sean mucho menores.

Específicamente para el maíz, hay potreros que difícilmente superen los 20 quintales por hectárea, quebranto total y absoluto.

Ante situaciones tan extremas como los de la seca 2011/2012, la ecuación de los productores no se resuelve con créditos blandos o con prórrogas de impuestos, que desde ya ayudan, pero no alcanza.

Se impone una baja en las retenciones, porque solamente con altos precios podrá compensarse el recorte de rindes. No alcanza con lo que pueda subir Chicago (a consecuencia de la menor producción regional). El precio FAS de mercado del maíz está 18 dólares por debajo del FAS teórico, en tanto que por retenciones se aportan 50 u$s/t, en total 68 u$s/t, que son imprescindibles para moderar quebrantos.

Para el trigo, con rindes normales, también se generan quebrantos, en vista de que el diferencial respecto del FAS teórico es mayor (en el orden de 55 u$s/t), que se agregan a las retenciones (58 u$s/t), en total 113 u$s/t, también imprescindibles. El precio a marzo/12 es algo mejor que el actual, pero no modifica sustancialmente la situación de quebranto. La soja de segunda difícilmente pueda compensar los quebrantos del trigo, en tanto que sólo el girasol, más resistente a la sequía, podrá salvarse de la debacle. Los resultados proyectados en campos arrendados muestran quebrantos generalizados, salvo que se logren 20 qq/ha en soja de segunda o 33 qq/ha de soja de primera. Difícil, casi imposible. Un rinde de indiferencia de 26 qq/ha en girasol también es difícil.

Con precios más altos, los rindes de indiferencia serían más bajos, única forma de afrontar la seca.

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