11 de junio 2012 - 00:00

Río Negro presiona a Brasil por trabas para exportar frutas

El gobernador de Río Negro, Alberto Weretilneck, aseguró que «desde el Gobierno estamos realizando todas las acciones necesarias para tratar de que Brasil revierta la decisión de imponer licencias automáticas para la fruta argentina. Confiamos en alcanzar una pronta solución a esta problemática».

En tal sentido, el primer mandatario provincial recordó que «ya realizamos un pedido formal a la Cancillería para que interceda en esta situación, ya que la imposición por parte de Brasil de licencias automáticas para el ingreso de peras y manzanas significa el quiebre de nuestra principal economía provincial».

La implementación de licencias no automáticas de la Secretaría de Comercio In-terior, que conduce Guillermo Moreno, generó por parte de autoridades comerciales brasileñas el pedido de suspensión de envíos de fruta de empresas afincadas en elValle.

Granizo

Weretilneck sostuvo que a los problemas de competitividad, comercialización, y la concentración de la comercialización «se les agrega este año la pérdida de un 28% de la producción por el granizo y una caída del 38% de las exportaciones a ultramar. Con lo cual esta actividad no resiste una medida de estas características».

«Precisamente, la única alternativa de ingresos de di-visas para seguir manteniendo la actividad del complejo frutícola rionegrino, y poder mantener empleos y obtener financiamiento para la continuidad de la actividad en un marco de crisis, era el mercado interno y Brasil», explicó. Y agregó que «si a este panorama le agregamos el cierre del mercado de Brasil, lamentablemente se sumirá a la fruticultura en una crisis terminal con escasas posibilidades de recuperación, por lo que estamos trabajando para tratar de encontrar una salida a esta grave coyuntura».

La industria frutícola del Alto Valle de Río Negro y Neuquén transita un momento de honda preocupación. El presidente de la Cámara Argentina de Fruticultores Integrados (CAFI), Oscar Martín, explicó que por las trabas aduaneras y el conflicto bilateral derivado de las políticas implementadas para el comercio, se pierden alrededor de u$s 2 millones por semana.

«La cifra de u$s 2 millones semanales de pérdida por no hacer los envíos es una locura inentendible que repercute en toda la economía del valle y tendrá consecuencias muy duras», lamentó Martín. Y agregó: «Ya cayeron un 30% las exportaciones de las provincias de Neuquén y Río Negro, lo que significa mucho dinero que deja de entrar a la zona».

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