Presentación de «Camino 1». Actuación de Hernán Ríos (piano, percusión, voces) y Facundo Guevara (percusión, voces). Artista invitada: Silvana Reina (voz). (Casa del Fondo Nacional de las Artes; 10 de abril).
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Ya habíamos hablado de este dúo en oportunidad de la edición del primero de sus discos, «Camino 1», de una serie que se completará con un segundo volumen y con un DVD. Pero vale la pena repetir, porque estamos frente a un tipo de artistas que sólo asoman de vez en cuando en los medios, que Hernán Ríos fue creador y sostenedor del recordado grupo El Terceto, con el fallecido Norberto Minichilo, y que desde hace algún tiempo está trabajando junto a Facundo Guevara, seguramente uno de los más creativos y talentosos percusionistas que tiene la Argentina.
La idea del dúo es mezclar «standards» jazzeros con clásicos populares de la música de nuestro país, y temas del propio Ríos -»Eran dos vueltas», «Un mordisco negro», «Hugo cuando duerme», más o menos cercanos al folklore y al tango- con composiciones de grandes autores: «Reflections» de Thelonious Monk, «Corazón qué te sucede» y «Zamba del carnaval» del Cuchi Leguizamón, «Retrato em branco e preto» de Tom Jobim y Chico Buarque, «Niebla del Riachuelo» de Cobián y Cadícamo, etc.
Sería correcto decir que el recurso con que tratan esas músicas es el de la improvisación. Claro que el modo elegido no es el mismo que elegiría cualquier músico de jazz más o menos convencional. Porque aunque sí trabajan sobre variaciones melódicas a partir de las armonías, en este dúo juega un papel muy importante la improvisación rítmica, el diálogo que se da entre ellos en ese terreno, el papel melódico que Guevara le otorga a parches, platos y diversos chirimbolos de percusión, al uso percutido que Ríos le da al piano, cuando no utiliza directamente baquetas e idiófonos, los juegos vocales onomatopéyicos, guturales y sólo a veces definidos en lo textual.
La mayor parte del concierto los mostró tocando en dúo. Se dieron, sin embargo, pequeños espacios para los momentos solistas. Ríos hizo una excelente y muy libre versión de «Luiza» de Francis Hime y Buarque, y Guevara fue brillante en su improvisación sobre «Canto a Shangó» y «Coplas a Fray Martín» de Chabuca Granda. La frutilla del postre fue la presencia de la cantante Silvana Reina, que se sumó para hacer, con una afinación impecable y una dulzura infinita, «Eu te amo» de Buarque y «Canción de cuna costera», el chamamé de Linares y Cardozo.
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