6 de junio 2012 - 00:00

Rivales de Moyano simulan sesión

La oposición a Hugo Moyano intentará sesionar la semana que viene como una CGT paralela. El objetivo de los «gordos» y de los «independientes», los dos sectores más resueltos a desbancar al camionero, apunta a exhibir una mayoría de sindicatos confederados a favor de su posición. Y con ese gesto avanzar hacia un Congreso gremial previo al convocado por Moyano para el 12 de julio, y designar una nueva conducción.

Esos sectores resolvieron llamar el lunes a un encuentro en la Unión Obrera Metalúrgica (UOM) con miembros del Consejo Directivo de la CGT que no responden al camionero. Alegaron contar con 19 de los 35 miembros de ese órgano. La batuta quedaría a cargo de Juan Belén, segundo de la UOM y de la CGT, y representante del metalúrgico Antonio Caló en la pelea con el camionero.

La reunión será paralela al trámite de la impugnación ante el Ministerio de Trabajo de la convocatoria al Congreso del mes próximo, en Ferro. Hasta anoche no había confirmación de que hubiese sido presentada, lo que ahondaba la sensación de desinteligencias entre ellos mismos.

En la oposición explicaron que para darle curso a la impugnación y convocar a un Congreso paralelo necesitaban al menos un guiño del Gobierno que hasta ahora no se había producido. Las opciones son dos: o el Ejecutivo destraba fondos para las obras sociales más comprometidas, y de ese modo arrima sindicatos a las filas opositoras, o bien se compromete a que el Ministerio de Trabajo resolverá a su favor la impugnación.

Ambas chances fueron eje de una conversación que tuvieron la semana pasada algunos dirigentes con funcionarios de primera línea. En la reunión hubo «gordos», «independientes» y exaliados de Moyano, y dos ministros. Ante el reclamo de los gremialistas los funcionarios optaron por el silencio.

Los opositores quedaron desde entonces sumergidos en la incertidumbre. La falta de respuesta del Gobierno por un lado y la posible deserción del gastronómico Luis Barrionuevo por otro sembraron dudas en cuanto a la estrategia a seguir.

Incluso, uno de los «independientes» con mayor peso en la interna de la CGT, el albañil Gerardo Martínez (UOCRA), dudaba de acompañar una maniobra que no contara con garantías del Ejecutivo. La permanencia de Martínez en Ginebra, adonde participa de la conferencia anual de la Organización Internacional del Trabajo (OIT), le cayó como anillo al dedo para esperar una definición y, de paso, no verse obligado a firmar la impugnación, por ahora en manos de los «gordos».

En tanto, y como anticipó este diario, sindicatos alineados con el Gobierno comenzaron a hacer circular un documento para «evitar la inminente fractura» de la CGT. Se trata del grupo conocido como «Cristina 2015», que apuesta a ser la punta de lanza gremial de una campaña a favor de la reelección de Cristina de Kirchner.

El sector, alentado por el ministro de Planificación, Julio de Vido, y el líder de La Cámpora, Andrés «Cuervo» Larroque, analiza incluso postular un candidato propio para terciar en la pelea entre Moyano y Caló. El líder del gremio telefónico (Foetra), Osvaldo Iadarola, confirmó que en los próximos días el grupo dará a conocer una solicitada en la que, entre otros puntos, se instará a los sindicalistas a «definir claramente al enemigo social, que no es un Gobierno cuyo proyecto tiene como rasgo central la defensa del interés nacional, sino el capitalismo sin banderas».

La mayoría de los integrantes formaron en los 90 el denominado «Núcleo», que respaldó el ascenso de Moyano como líder opositor a Carlos Menem. Iadarola dijo que todavía el sector no resolvió lanzar un postulante propio. Entre los dirigentes que participaron de las reuniones, el secretario de Prensa de la Asociación Bancaria, Eduardo Berrozpe, aclaró que en cualquier caso respaldará la posible reelección de Moyano.

Dejá tu comentario