River fue decepcionante

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Otra vez sopa. River volvió a decepcionar y se mostró como un equipo que quiere la pelota y la tiene la mayor parte del partido, pero que casi no genera situaciones de gol.

Es cierto que las dimensiones de la cancha de All Boys no ayudan a su juego, pero otra vez faltaron fútbol y carácter, por lo que terminó entregándose ante un rival que jugó con inteligencia y supo pegar en el momento justo.

River venía de 6 empates consecutivos. No ganaba, pero tampoco perdía, pero ayer terminó de «volcar».

Ángel Cappa salió con un esquema más precavido que de costumbre, con un doble cinco que conformaban el peruano Josepmir Ballón y el juvenil Ezequiel Cirigliano, y con Rodrigo Rojas y Manuel Lanzini por los costados con obligación de ir, pero también de volver.

Con este esquema, los dos delanteros quedaron aislados y aunque Diego Buonanotte bajaba a recibir y tratar de crear juego, perdía permanentemente con la presión de la defensa rival.

En el segundo, entró Ortega por Cirigliano para tratar de tener más presencia en campo contrario, pero el gol a los 8 minutos del uruguayo Juan Pablo Rodríguez lo llenó de urgencias y le quitó la tranquilidad que necesita «el Burrito» para pensar y crear juego.

All Boys, después del gol, retrasó sus líneas y jugó de contraataque, creando unas situaciones tan claras que, de no ser por el travesaño (gran remate de Fabbiani) y de Juan Pablo Carrizo (con dos tapadas magistrales), se hubiera ido con un triunfo más amplio.

River terminó juntando hombres de ataque y creó dos situaciones de gol (una apilada formidable de Roberto Pereyra que no fue gol por centímetros y un remate de Funes Mori que controló con esfuerzo Cambiasso) más por prepotencia que por juego. Se quedó con las manos vacías y sigue barranca abajo, no sólo en la tabla de posiciones, sino también en la de los promedios, donde está en zona de promoción y Gimnasia se le arrimó a un punto.

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