15 de agosto 2017 - 23:34

Rossi, ante el desafío de retener el voto duro PJ

• NECESITARÁ SEDUCIR A VOTANTES NO K PARA QUE EL PERONISMO VUELVA A DERROTAR A CAMBIEMOS EN LAS GENERALES DE OCTUBRE

Críticos. Rossi llamó a una “convocatoria amplia” contra Cambiemos.
Críticos. Rossi llamó a una “convocatoria amplia” contra Cambiemos.
El peronismo santafesino se encontró en la madrugada de ayer con una muy ajustada victoria sobre Cambiemos, una situación que, en la previa de las PASO e incluso con los primeros escrutinios, sorprendió a los propios y ahora pone al PJ ante desafío de mantener el volumen de votos en torno de la ungida candidatura de Agustín Rossi, vencedor en las internas entre tres listas.

El exfuncionario kirchnerista se impuso en la contienda intra PJ a la exjueza de Rosario, Alejandra Rodenas, y a una tercera nómina minoritaria de Pablo Di Bert. En el conjunto, el Frente Justicialista terminó ganando en el sprint final en esa caótica recta creada por la insólita decisión de detener el conteo en Rosario, donde Rossi capitalizó el voto opositor y el desgaste del socialismo que gobierna la ciudad desde 1989. "Sería un batacazo", comentaban con esperanza pero sin demasiada convicción desde el peronismo provincial cuando -como en Buenos Aires- el peronismo empezó pasada la medianoche a descontarle porotos a Cambiemos, frente que llevó de primer precandidato al radical Albor Cantard. Antes, apenas cerraron los cuartos oscuros, el PJ se veía abajo por unos 5 puntos.

Ahora, el peronismo deberá romper el análisis que hacen desde todo el arco santafesino, que indica que Rossi tiene un techo marcado y que parte del voto peronista duro (incluso anti K) que se depositó en Rodenas no irán de forma lineal al exministro de Defensa de Cristina Kirchner. Por eso, ayer Rossi comenzó una nueva campaña de cara a octubre, donde llamó a "una convocatoria amplia a todos los sectores críticos del Gobierno nacional". Y sedujo a Rodenas, quien lo secundará en la lista, al invitarla "a trabajar juntos más allá de las diferencias". "Tenemos la misma mirada sobre el Gobierno nacional y sobre los efectos que genera la política de ajuste neoliberal de Macri", dijo Rossi.

Quien se mantuvo al margen de las declaraciones fue, llamativamente, Omar Perotti, senador nacional y dirigente con mayor capital de apoyos dentro del PJ provincial. Perotti impulsó a Rodenas, quien tuvo un plus inesperado sobre el cierre de campaña, cuando el líder de Los Monos, Ramón Machuca, alias Monchi Cantero, amenazó a la exjueza desde la cárcel a través de un video que se hizo viral en las redes sociales.

No es casual el refuerzo de las críticas de Rossi al Gobierno nacional, pese a que tuvo una campaña medida y low cost para estas PASO. Sabe, al igual que lo saben en el Frente Progresista Cívico y Social (FPCyS) del gobernador Miguel Lifschitz, que los santafesinos nacionalizaron la elección y que el mensaje del justo medio provincial cayó en saco roto (ver otras provincias en página 18). La magra cosecha del FPCyS (11,96%), advirtieron desde despachos provinciales, se debió a una suma de factores, entre ellas a la polarización PJ vs. Cambiemos y a que fue Rossi quien ocupó el lugar del opositor a la Casa Rosada. El armado que gobierna Santa Fe, que tiene liderazgo del socialismo, no pudo repetir la elección de 2015, cuando Lifschitz se convirtió en mandatario por apenas 1.500 votos sobre Miguel del Sel (Cambiemos) y 26.000 sobre Perotti (PJ) en un cerrado final con las tres fuerzas cabeza a cabeza.

"No esperábamos igual esta elección, creíamos que íbamos a estar más arriba, quizás terceros, pero no a tantos puntos de diferencia", confiaron a este medio. Y también apuntaron al factor Rosario. "Hay una deficiencia de gestión, que no es sólo responsabilidad de la intendenta Mónica Fein. Muchos dirigentes rosarinos vinieron a reforzar la administración provincial, además ya se observa un desgaste lógico tras tantos años de Gobierno", manifestaron.

En el FPCyS también creen que el desconocimiento de su primer precandidato, el ministro de Producción de Lifschitz, Luis Contigiani, jugó en contra. El análisis no es matemático, porque si bien la mayor instalación de Rossi respecto de sus contrincantes fue un punto a favor, Cambiemos logró con Cantard en soledad, un nombre poco rutilante, alzar al precandidato más votado. "La gente votó a Cambiemos, no a Cantard", dijeron en Santa Fe a Ámbito Financiero. En el oficialismo, creen que la buena imagen de Lifschitz no logró trasladarse a Contigiani, que además es oriundo del pueblo de Arequito y no de las populosas Rosario o la ciudad capital.

"Ahora tenemos que trabajar para captar esos votos de los partidos que quedaron afuera y de los peronistas de Rodenas que no irán a Rossi. No apuntamos a salir segundos pero sí a mejorar algo en las generales", sostuvieron desde el socialismo. La mirada está no sólo en llegar bien parados a 2019, sino también en sostener la gobernabilidad en los próximos dos años, con cinco ministros radicales que siguen en el FPCyS. La UCR, de forma orgánica, acompañó a Cambiemos y fracturó su alianza con el socialismo. Una tensión que puede crecer.

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