5 de marzo 2012 - 00:00

Ruido a guerra, pero no mucho más

Ruido a guerra, pero no mucho más
Obama tiene razón. La liviandad con la que se está hablando de un ataque a Irán es contraproductiva, porque neutraliza el impacto de las sanciones contra el régimen de Teherán, al presionar la suba del petróleo (aunque si las sanciones fracasan no será solo por esto). Estas palabras fueron una advertencia al premier israelí para que no espere mucho de la reunión que tendrán ambos en algunas horas. Netanyahu puede especular con que tiene el poder de reducir las chances reeleccionistas de Obama si declara un ataque unilateral: además del gran conflicto internacional en que quedaría metido EE.UU. y los graves problemas económicos (probable suba del petróleo, reducción del comercio internacional, etc.), la comunidad judía y sus simpatizantes podrían volcarse hacia a los republicanos. El problema -para Obama y Netanyahu- es que el domingo Vladimir Putin ganó otro mandato y presidirá Rusia hasta 2018. Si bien casi el 60% de la población lo apoyó (en 2004 fue el 70%) ha sufrido un desgaste tras «reinar» desde 1999 (la elección del domingo estuvo plagada de acusaciones de fraude) que combinado con la caída del crecimiento económico lo llevaron a volcarse a una retórica nacional y militarista que no deja demasiado lugar para el unilateralismo (israelí o norteamericano) por la segunda potencia militar del mundo. Por otra parte, la elevada asistencia a las elecciones parlamentarias del viernes en Irán (si bien la palabra «fraude» queda «chica», votó el 64% de la población frente al 61% de 2008) mostraron una gran cohesión en torno del ala fundamentalista religiosa (el presidente Ahmedinejad representa al ala militar), lo que sugiere que podría haber una respuesta muy fuerte en caso de un ataque militar.

Seguramente el Gobierno israelí hará lo que mejor le parezca (solo el 19% de la población apoya un ataque sin el aval norteamericano), pero si ataca, las consecuencias no parecen ser de las mejores. Con el Nasdaq avanzando el 0,42% y el S&P 0 el 28% en las últimas cuatro ruedas, bien podemos hablar de una semana positiva a pesar del 0,04% que perdió el Dow (el viernes cedió el 0,02%) al cerrar en 12.977,57 puntos. Frente a esto el petróleo cedió el 2,8% en la semana y el oro el 3,74%.

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