10 de junio 2009 - 00:00

S. Lorenzo: ahora hay que ajustar el ritmo

El Rastro: Sin pasivo a más de un año, la concentración en corto la complica. En abril, aprobó iniciar trámites para emitir «O.N.» convertibles y aliviar compromisos. Lo siguiente no debería ser muy distinto, tal el escenario en su sector.

1er. Trimestre al 31/03/09

Objeto Social: «Revestimientos cerámicos, azulejo».

Empezó el ejercicio sabiendo que no es momento para dudas, cuando se está en medio de un sector que sufre la contracción de modo drástico. Y San Lorenzo, líder tradicional en productos para la «construcción», fue directo al punto: tomar medidas para adecuar la producción, con la elasticidad que exige la demanda y a sabiendas de que no es un valle conyuntural. Esto se vino pronunciando desde mitad de 2008, donde se detuvo el crecimiento. Y ya en el trimestre final la caída se había hecho más notoria, prenunciando un 2009 de camino tortuoso.

Acumular inventarios, como para mantener cierta imagen -y sin desatar iras oficiales- implica asumir costos extras y verse complicada a cierto plazo. Por lo cual, con una demanda que se redujo tanto en lo interno como lo exportable, la compañía concentró vacaciones de su personal, después reprogramó turnos de trabajo (hasta aplicar suspensiones rotativas) y para acumular en primer trimestre, nada menos que un 50 por ciento menos (2,8 millones de metros cuadrados) respecto de 2008. Todo ello incidió sobre «costos», con recorte en la utilidad bruta.

Casi fácil de imaginar: un primer trimestre que nada tiene que ver con los precios en el quinquenio. Acusando $ 1,6 millón de pérdida «operativa» (el año anterior fueron $ 18 millones, a favor). Y aumentado por $ 5,5 millones derivado de lo «financiero». Línea final que quedó en los $ 5,4 millones negativos. Aunque dejando a salvo $ 7,4 millones positivos que venían de arrastre y en «acumulados». Realizó ajuste a fondo, para adecuarse al mercado. Y no cabía otra.

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