Salarios II: suba docente fogonea embestida estatal

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La suba del salario mínimo docente del 23,4% acordada días atrás con el Gobierno de Cristina de Kirchner impactó de lleno en las provincias, al convertirse en la vara de los reclamos de los maestros locales y, ahora, al fogonear también los planteos de recomposición de sueldo de los estatales ante los gobernadores, en pos de una mejora de ese tenor.

La embestida de este segundo sector viene con virulencia. Por caso, los trabajadores públicos bonaerenses nucleados en la Asociación de Trabajadores del Estado (ATE) rechazaron ayer la oferta salarial de suba del 19% del Gobierno de Daniel Scioli y anunciaron un paquete de medidas de fuerza que incluyen una jornada de protesta el próximo lunes y un paro el miércoles.

Según el secretario general de ATE y CTA, Hugo Godoy, la propuesta «es insuficiente, está planteada en dos cuotas y cierra la discusión paritaria para lo que resta del año».

«No aceptamos un aumento desdoblado ni un aumento del 19%, que es menor a la inflación prevista para este año y que no recupera ni en un punto lo perdido el año pasado», remarcó.

En sintonía, el secretario general de la Asociación de Judiciales Bonaerenses, Hugo Blasco, cuestionó al Gobierno provincial.

«Scioli privilegia negociar con sectores con impacto social», dijo, en referencia a los docentes. Los judiciales tiene previsto un paro el próximo 4 de marzo.

Por su parte, en Santa Fe, desplegarán una medida de fuerza de 48 horas el miércoles y jueves próximos los estatales de la Unión del Personal Civil de la Nación (UPCN) y ATE, en rechazo a la oferta salarial del 7 por ciento blandida por el mandatario socialista Hermes Binner.

La propuesta recibió también quejas destempladas desde el sector docente, que también activará paros (ver aparte).

El territorio santafesino es por demás complicado. Ayer calentaron el escenario los trabajadores municipales nucleados en la Federación de Trabajadores Municipales (Festram), con una huelga de 24 horas en pos de mejoras salariales del 20 por ciento y de una suba en las asignaciones familiares.

Previsiblemente, se confirmaron todos los temores de los mandatarios en torno del impacto directo de los acuerdos que de a poco se van tejiendo con los docentes.

Aunque con matices, en general los reclamos de recomposición salarial de los estatales no bajan de una suba de al menos un 20%.

No se trata de una discusión menor, si se tiene en cuenta el peso decisivo que el pago de salarios tiene en las cuentas de las provincias, en el marco de un escenario de urgencias financieras generalizadas.

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