- ámbito
- Edición Impresa
Salarios: pertenecer tiene sus privilegios
Desde 2006 hasta la fecha, el 80% de las empresas tienen solapamiento entre los empleados que están bajo convenio y los que están por fuera. Para enfrentar esto, un 74% de las firmas hace ajustes selectivos, mientras que sólo el 36% traslada directamente los aumentos del convenio. Esta situación provoca que más de la mitad de las compañías acusen problemas con el clima laboral. Según indicó a este diario Javier Tabakman, director de Mercer, «la principal variable en la Argentina es el costo de vida. En países más normales hay incentivos para el mérito. Una inflación tan alta como la que tenemos erosiona la meritocracia. En Chile el aumento salarial es del 6%, pero con una inflación en torno al 4%».
Uno de los sectores más afectados por esta diferencia en los salarios es el petrolero, al que -según explican las empresas- se le suma una fuerte presión sindical. «Las reglas ni siquiera te las pone el Gobierno, te las dicta el sindicato», indicó Manuel Arias, responsable de Compensaciones de Apache Energía. A esta firma, en Tierra del Fuego, le estaban pidiendo un 40% de aumento. Según explicó Arias, esto es producto de la falta de información que hay sobre el número real. «Para manejar el solapamiento se requiere imaginación, flexibilidad y hacerle entender a la corporación que tenemos una inflación de dos dígitos muy alta y la mayor presión sindical de todos los países donde la compañía tiene una sede. Los americanos que viven acá ven cómo aumenta el costo de vida y nos ayudan a explicárselo a la casa matriz», agregó.
Similar es la problemática de Contreras, Ingeniería y Construcción. Mientras la firma proyectó para este año un aumento del 18% para los empleados fuera de convenio, el sindicato arregló algo diferente. En esta compañía participan dos ramas de la UOCRA. Por un lado está la que compete a los trabajadores del sector construcción, que lograron un 24%, y por el otro -los de la rama petrolera- están los que alcanzaron un 30%. El gerente de RR.HH. de Ingeniería y Construcción, Alejo Sanjuljo, explicó que «el efecto mal clima laboral está permanentemente. Hay un malestar con los del convenio que ajustan por encima de la inflación». Sin embargo, si hay un punto en el que las empresas ligadas al petróleo coinciden es que un día de paro es tan caro en esta industria que resulta más eficiente ceder a las presiones.


Dejá tu comentario