6 de septiembre 2010 - 00:00

Salvó la ropa al final

Con los pelos al viento y las manos abiertas festeja el «Chirola» Romero el gol del empate. A Banfield le costó mucho empatarle a Tigre.
Con los pelos al viento y las manos abiertas festeja el «Chirola» Romero el gol del empate. A Banfield le costó mucho empatarle a Tigre.
Tigre sorprendió a Banfield jugándole de igual a igual y hasta pudo llevarse un triunfo, que a priori era inesperado. Es cierto que Banfield venía de jugar el jueves por la Copa Sudamericana y que Julio Falcioni repitió a los mismos titulares, pero eso no mella el buen trabajo del equipo de Caruso Lombardi, que por momentos lo superó.

Fue fundamental Román Martínez, porque se convirtió en eje del equipo y junto al capitán Diego Castaño se hicieron dueños del mediocampo ante un lento Ariel Rosada.

Tigre quiso atacar por los costados con las mandadas de Galmarini por derecha y Leone por izquierda.

Banfield, por su parte, se rehizo en los 15 finales del primer tiempo y arrinconó a Tigre en su área, hasta que Rubén Ramírez se hizo expulsar ingenuamente por querer convertir un gol con la mano.

Allí el partido se volvió a emparejar y parecía rumbo al empate sin goles, pero una mala salida del arquero Bologna le permitió a Leone abrir el marcador y lo puso a Tigre a 8 minutos del triunfo, pero no aguantó. Un centro bajo que fue levantado en el primer palo despistó a los grandotes de la defensa tigrense y Sebastián Romero de cabeza consiguió el empate.

Fue justo por lo que pasó en el partido. Banfield mantuvo su invicto y Tigre se llevó un punto muy valioso.

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