La provincia de San Juan afrontará en 2019 un "año seco" en materia de disponibilidad de agua de deshielo, por lo que prepara medidas de prevención ante la posibilidad de que el ciclo de sequía se prolongue por más de 365 días.
El contenido al que quiere acceder es exclusivo para suscriptores.
Las dos cuencas de derrames de los hielos cordilleranos, que son los ríos San Juan y Jáchal, "tendrán escurrimientos de aproximadamente la mitad de lo normal", dijo el secretario del Agua de San Juan, Edgardo Güerci.
El funcionario del justicialista Sergio Uñac explicó que los relevamientos por telemetría y las observaciones en los principales reservorios de nieve en la Cordillera "demuestran que tendremos un año seco" debido a las condiciones meteorológicas de la región.
Güerci dijo que los cálculos técnicos "indican que el Río San Juan tendrá un escurrimiento de unos 825 hectómetros cúbicos, es decir, la mitad de agua que la media histórica". Por otra parte, "el río Jáchal también tendrá un régimen seco, con un pronóstico de 221 hectómetros cúbicos en 12 meses".
Frente a este panorama, el Gobierno decidió "echar mano al agua almacenada en los diques para poder satisfacer la demanda que ronda los 1.000 hectómetros cúbicos" y para eso "se desembalsarán 180 hectómetros cúbicos, es decir, el 18% del agua útil que tienen actualmente las reservas". El dique que sacrificará ese volumen es Caracoles, ya que las autoridades decidieron preservar el agua de las represas Punta Negra y Ullum, para garantizar las actividades recreativas del verano.
Dejá tu comentario