El gobernador de San Juan, el peronista Sergio Uñac, presentó ayer una serie de programas financieros para impulsar el sector vitivinícola, que se encuentra atravesando una crisis a causa del sobrestock de producción de 2018 y la caída en el consumo interno.
Las herramientas aparecen diferenciadas para cada uno de los eslabones de la cadena del sector. En primer lugar, se lanzó un crédito para cosecha, acarreo y secado de uvas, dirigido a pequeños productores viñateros con terrenos de hasta 25 hectáreas. Los beneficiarios podrán recibir hasta $400.000 con una tasa de interés del 0%, con un plazo máximo de 12 meses para la devolución del crédito, incluido un período de gracia de 4 meses.
Asimismo, el gobernador presentó, acompañado por su ministro de la Producción Andrés Díaz Cano, un crédito para cosecha y elaboración campaña 2019, orientado a grandes productores o establecimientos elaboradores sanjuaninos, para financiar gastos de elaboración. n esta línea se otorgarán hasta $1,4 millones para gastos inherentes a cosecha.
Esa cifra podrá ampliarse para empresas agroindustriales hasta $8 millones, en tanto el excedente sobre el primer tope sea destinado en forma exclusiva a la compra de materia prima proveniente del sector primario y producida en San Juan. Estos créditos se otorgan con una tasa del 22%.
Otro plan que lanzó Uñac fue el “Programa de devolución de retenciones para exportaciones de vino y aporte no reembolsable para productores de uvas destinadas a elaboración de vino para exportación”. Con esta medida, el gobierno de San Juan busca mejorar las condiciones para la inversión en el sector primario y para el sector exportador.
“Este programa corresponde a un beneficio para la bodega exportadora de $3 por cada dólar exportado y un beneficio para el productor de $1 por cada kilo de uva destinado a la elaboración de vino para exportación”, señaló la administración provincial a través de un comunicado. Entre las condiciones, se pide: “El vino debe ser de origen sanjuanino, elaborado con uvas de San Juan, y el precio mínimo pagado para uva en cosecha 2019 no debe ser inferior a $5, que el exportador no haya importado vino durante los cinco años anteriores al inicio del programa y que la materia prima provenga de productores de hasta 50 hectáreas, priorizando a los pequeños viñateros”. Para esta operatoria se han destinado $75 millones, de los cuales, $40 millones serán para exportaciones y $35 millones para productores.
Asimismo, se puso a disposición un bono fiscal de $1 por kilo de uva destinada a mosto, $2 por kilo de uva destinada a uva de mesa y pasa y $4 por kilo de uva destinada a otros usos no vínicos. Este bono puede transferirse una vez y es aplicable a deudas vencidas de 2018. El programa tiene un tope de $200 millones.
Por último el “Programa de reconversión vitivinícola” brinda créditos blandos para incorporación tecnológica.
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