5 de abril 2011 - 12:14

Sanz, tras Carrió para frenar eutanasia en UCR

Elisa Carrió, Ernesto Sanz, Julio Cobos
Elisa Carrió, Ernesto Sanz, Julio Cobos
Ernesto Sanz -presidente de la UCR en licencia- se reacomoda por estos días en su estrategia para la presidencial. Claramente está furioso con la decisión de la Junta Electoral de la UCR de proclamar como candidato oficial para la presidencia a Ricardo Alfonsín tras su defección de la interna previa del 30 de abril. Sanz está por estos días con la intención de mantenerse fuera de toda discusión pública, sobre todo en torno a las posibles alianzas que pueden cerrarse en el radicalismo. Pero en la intimidad teje su próximo movimiento. Mientras Alfonsín proclama que sólo es posible un acuerdo con el socialismo y el GEN de Margarita Stolbizer, Sanz mira para otros horizontes.

Por estos días, está convencido de que sólo un acuerdo en el que esté incluida Elisa Carrió garantizará la invulnerabilidad moral ante los ataques del kirchnerismo. Carrió está alejada del radicalismo y especialmente ofuscada con Alfonsín y aunque nada indique que pueda iniciar conversaciones con Sanz, el puente ya fue tendido.

Sanz, al mismo tiempo, sigue manteniendo una cercana relación con Gabriela Michetti, a quien junto con su esposa suele recibir en la finca de San Rafael. Se sabe que mientras Mauricio Macri protesta por el maltrato que le dispensa normalmente la UCR, su diálogo con Sanz va claramente por otros carriles.

El mendocino ya definió que no estará presente en la reunión del Comité Federal del radicalismo que se hará el jueves para ratificar la proclamación de Ricardo Alfonsín como candidato presidencial oficial, un juego de palabras que evita mencionar que todavía falta la primaria obligatoria del 14 de marzo y que tanto Sanz como Julio Cobos todavía no mencionaron alguna intención de bajarse de la carrera presidencial. Por el alfonsinismo, de todas formas, circula ya un temor que puede cristalizarse: María Romilda Servini de Cubría analiza si es posible que el partido proclame parcialmente candidatos cuando la primaria aún no se realizó.

Sanz se evitará el jueves tener que escuchar la proclamación de Alfonsín y emitir alguna opinión que pudiera condicionarlo. Por las dudas, ayer marcó territorio: «Jamás voy a romper con el radicalismo por un debate de alianzas que nos tiene a todos mirando hacia el mismo objetivo: cómo ganarle al kirchnerismo en octubre. Yo no voy a ser un elemento de ruptura, no voy a ir con una alianza diferente de la que decida el partido», dijo.

Mientras tanto, Alfonsín siguió girando sobre los posibles socios para la nacional de octubre, pero alejándose de las fantasías de un acuerdo general de toda la oposición que llenaron las páginas de diarios el fin de semana: «La idea que tienen algunos de reunir en una misma propuesta política a todos los que piensan diferente no es lo que espera la sociedad. La sociedad quiere certezas, posiciones claras, quiere saber cuáles serán las alianzas y los distintos programas para enfrentar los diferentes problemas que tenemos los argentinos. No creo que una nueva Unión Democrática o una alianza entre quienes piensan diferente pueda ganar las elecciones. Pero, además, si pudiera hacerlo, después sería muy difícil gobernar y de esa manera estaríamos asegurando el regreso del actual partido de Gobierno», dijo.

Alfonsín insiste en que la única alianza posible es con Hermes Binner y Stolbizer, lejos de las pretensiones de Sanz y mucho más de Cobos, quien, quizás respondiendo a la pasión bonaerense de algún sector de la UCR, llegó plantear una conversación con Eduardo Duhalde.

Dejá tu comentario