4 de abril 2012 - 00:00

Sarkozy rompió el mutis por L’Oréal

París - El presidente de Francia, Nicolas Sarkozy, negó ayer cualquier ilegalidad en el financiamiento de su campaña de 2007, desestimando especulaciones sobre contribuciones no declaradas como meras tácticas de desprestigio para complicar su reelección.

Luchando cuesta arriba para lograr un segundo mandato en una elección que se producirá en menos de tres semanas, Sarkozy había declinado a comentar previamente sobre nuevos hechos una investigación judicial sobre vínculos entre su partido y la mujer más rica de Francia.

Las crecientes especulaciones llevaron a Sarkozy a romper su silencio sobre el tema y dijo a la emisora de televisión Canal+: «Como es usual antes de una elección presidencial, hay unas pocas bombas fétidas. Es un clásico, no sorprenderá a nadie, pero no es muy agradable».

Sarkozy aseguró que sus cuentas de 2007 fueron verificadas en forma independiente y que recibieron aprobación oficial en esa época.

«¿Por qué debería haber cuestionamientos sobre financiamiento ilegal cuando cada milímetro de ingresos para la campaña y desembolsos fueron sujetos a controles?», preguntó.

Los cuestionamientos sobre el financiamiento de Sarkozy para su campaña presidencial de 2007 son parte de una investigación más amplia sobre las relaciones de su partido con la multimillonaria Liliane Bettencourt, la anciana heredera a la fortuna de los cosméticos LOréal.

La presión aumentó sobre Sarkozy cuando el fiscal Michel Gentil colocó al exadministrador de la fortuna de Bettencourt, Patrice de Maistre, en custodia policial la semana pasada. Gentil quiere saber más sobre los vínculos de De Maistre con el entonces tesorero del partido de Sarkozy, el exministro del Trabajo Eric Woerth, quien, como De Maistre, está formalmente bajo investigación.

Las investigaciones se centran en retiros de dinero en un banco suizo de hasta 800.000 euros en los meses previos a la victoria electoral de Sarkozy.