13 de diciembre 2011 - 00:00

Schoklender y Bonafini (h), investigados en Bolivia

La Justicia boliviana envió un pedido de información a la Justicia local sobre los antecedentes en la Argentina y movimientos migra-torios de los hermanos Schoklender y de María Alejandra Bonafini por una investigación sobre enriquecimiento ilícito que se sigue en ese país.
La Justicia boliviana envió un pedido de información a la Justicia local sobre los antecedentes en la Argentina y movimientos migra- torios de los hermanos Schoklender y de María Alejandra Bonafini por una investigación sobre enriquecimiento ilícito que se sigue en ese país.
La Justicia de Bolivia investiga a los hermanos Sergio y Pablo Schoklender, a la hija de Hebe de Bonafini y a otras 132 personas y sociedades anónimas, que en su mayoría forman parte del expediente que tramita el juez federal Norberto Oyarbide por presunta administración fraudulenta contra el exapoderado de las Madres de Plaza de Mayo y su entorno. Se trata de un expediente por presunta corrupción, enriquecimiento ilícito y lavado de dinero que lleva adelante la Unidad de Investigaciones Financieras (UIF) boliviana.

Oyarbide recibió ayer de Interpol un oficio en el que el organismo de La Paz solicita datos sobre «los posibles antecedentes policiales, judiciales y movimiento migratorio» de los hermanos Schoklender,

de María Alejandra Bonafini y de otros implicados en el caso local, como Alejandro Gotkin, Fernando Caparrós Gómez, Daniel Laurenti y Viviana Sala, así como de sociedades anónimas como Meldorek, Antártica Argentina y Monetización. También requiere la misma información respecto de la Corporación Buenos Aires Sur y del exministro porteño Enrique Rodríguez.

El documento no precisa el tenor de la pesquisa abierta en Bolivia pero aclara que está respaldada por el «decreto supremo 24.771», que fija los alcances de la UIF de ese país en el combate contra el lavado de dinero, y por la ley 004 «Marcelo Quiroga Santa Cruz» contra la «corrupción, enriquecimiento ilícito e investigación de fortunas».

Sergio Schoklender afirmó no haber tenido negocio alguno en Bolivia y dijo creer que las Madres tampoco. «No se hicieron obras, ni negocios, ni hubo viajes a ese país, y tampoco cuentas bancarias abiertas. Sí los hubo en Brasil y Uruguay, pero no en Bolivia», le dijo el exapoderado a este diario.

El juez Oyarbide adelantó que le dará curso al pedido boliviano y enviará copias del expediente a su cargo, al tiempo que le pedirá a la oficina de La Paz detalles del «objeto procesal» bajo estudio ante la posibilidad de tener que incorporar los antecedentes.

El listado que envió a la Argentina la directora de la UIF del país vecino, Mariela Sánchez Salas, incluye casi todos los nombres mencionados en los dos requerimientos presentados por el fiscal Jorge Di Lello, y avanza sobre otros que surgieron a partir de allanamientos ordenados por el magistrado. De hecho, en la causa local se habla de cerca de un centenar de imputados, en tanto que el pedido de la UIF de Bolivia totaliza 135 nombres y personas jurídicas.

Entre los sospechosos de ambas investigaciones están Marcela Zlotogorski (esposa de Gotkin); Leonardo Hubscher; el piloto Gustavo Serventich; el financista Daniel Laurenti; las jubiladas Concepción Fazio y Noemí Averza (que figuraban como socias al constituirse Meldorek); Jorge Fidalgo (Crédito Sur); Hugo Gallardo, Alberto Marcelo García y Sergio Gandolfo (exapoderados de las Madres), y Manuel Camet (de Construcciones Calificadas). En el rubro de sociedades anónimas figuran la firma de remises Stylo Car, Eagle Security y la productora de contenidos Habemus, esta última ligada a Pablo Schoklender.

En tanto, el fiscal Di Lello intentará tener presentado el pedido de indagatorias a los sospechosos para el lunes 26 de diciembre. Se cree que habrá al menos una veintena de solicitudes, con los hermanos Schoklender a la cabeza, y que estará también la hija de Hebe de Bonafini, pero no la presidenta de las Madres.

Schoklender había reclamado su indagatoria desde septiembre, durante la vigencia del secreto de sumario. A pesar de haberle advertido a Oyarbide que ventilaría aspectos de su vida privada y de que acamparía frente a su oficina en tribunales, el magistrado mantuvo la veda informativa y no aceleró los llamados a declaración.

Mientras tanto, Schoklender armó su propia defensa y se abocó a la elaboración de un libro, que según el propio exapoderado verá la luz este mismo viernes. «Sueños postergados. Coimas y corrupción en la patria de los desvíos», es el título del manuscrito que editará Planeta, contó Scho- klender. Se trata de una derivación de la Misión Sueños Compartidos, el nombre que llevó el proyecto de construcción de viviendas sociales de las Madres.

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