29 de enero 2009 - 00:00

Scioli lanzó la primera condena

El gobernador bonaerense, Daniel Scioli, y el banquero y titular de ADEBA, Jorge Brito, rompieron ayer el silencio de la dirigencia política y empresarial argentina respecto de la ola de antisemitismo denunciada por la DAIA.
El mandatario provincial -que suele participar de todos los actos de la comunidad judía argentina y suele recordar que se crió en el barrio de Once, rodeado de chicos de esa colectividad- condenó «todas las manifestaciones de odio y discriminación recibidas por la colectividad judía». Agregó que valoraba mucho «las valiosas ideas que dio el pueblo judío, las cuales han tratado de ser silenciadas durante milenios, pero gracias al coraje y el empeño de esta inmensa comunidad, se han mantenido firmes hasta nuestros días». También dijo que «la barbarie del Holocausto y del antisemitismo no logró otra cosa que robustecer el sentimiento de identidad judía y el deseo de tener un hogar nacional».
Por su parte Brito expresó su «enérgico repudio» contra los «escraches antisemitas, particularmente contra el empresario Eduardo Elsztain, que realizaron organizaciones piqueteras y grupos de izquierda trotskista». Agrega su comunicado que «una cosa es una opinión política sobre el conflicto en Gaza y otra es usarlo de pretexto para la discriminación, la xenofobia y el antisemitismo que alientan estos grupúsculos, con escraches e insultos contra dignos ciudadanos de origen judío. Los argentinos no podemos tolerar en silencio estas expresiones de repugnante intolerancia que no nos representan».
En tanto, con la excepción del ministro de Justicia, Aníbal Fernández, el resto del Gobierno y de la oposición, así como de las organizaciones empresariales y sociales, continúan sumidos en un sugestivo silencio, como si los judíos objeto de ataques antisemitas no fueran argentinos o no merecieran el apoyo y la solidaridad de sus connacionales.
En tanto, la influyente Anti-Defamation League de Estados Unidos «condenó el brote de antisemitismo violento en la Argentina» y reclamó a los funcionarios del Gobierno «del más alto nivel» que se expresen públicamente contra esa campaña.
Con la firma de su titular, Abraham Foxman, la entidad agrega que «más de una semana después del cese del fuego, la retórica antisemita, los carteles con imágenes nazis y las comparaciones con el Holocausto continúan apareciendo en los actos y marchas antiisraelíes, en un brote de odio contra Israel y de flagrante antisemitismo como esto no ha sido visto en la Argentina durante décadas». La ADL, finaliza, «expresa su solidaridad con la AMIA, la DAIA y la comunidad judía argentina en su conjunto frente a esta nueva amenaza».

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