19 de noviembre 2015 - 00:00

Scioli vs. Macri, modelos antagónicos de campaña

Notas pegadas en los ascensores, mensajes en comercios, videos familiares y una playlist numerosa de canciones, reversiones y ediciones a favor de Scioli y en contra de Macri, fue la expresión  virtual de las campañas silvestres, inorgánicas,y casa por casa, que asomó ajena a las agrupaciones.
Notas pegadas en los ascensores, mensajes en comercios, videos familiares y una playlist numerosa de canciones, reversiones y ediciones a favor de Scioli y en contra de Macri, fue la expresión virtual de las campañas silvestres, inorgánicas,y casa por casa, que asomó ajena a las agrupaciones.
 Mauricio Macri tiene una sola campaña. Una; estable y controlada. Nada escapa del ojo de Jaime Durán Barba y Miguel de Godoy, y del puño de Marcos Peña: la tipografía Gothan, el degradé de colores, los mensajes mansos y pulcros: una hoja de ruta elegante hacia un paraíso tentador pero impreciso.

Daniel Scioli tiene, en cambio, mil campañas. La oficial es dual, porque hay dos clanes -uno de Ernesto Savaglio; otro del brasileño Augusto Fonseca- pero, además, porque como nunca antes la campaña se ramificó en un menú impensado y sin criterio unívoco de mensajes, canciones y formatos.

El proselitismo sciolista del balotaje, además de la ausencia absoluta de Cristina de Kirchner, tiene un rasgo que arrima una novedad política y electoral: las reacciones silvestres, inorgánicas, juntadas de vecinos y amigos, reuniones en plazas y parques; una reacción tumultuaria y caótica, el cuerpo a cuerpo del voto a voto .

Ese fenómeno, que no estuvo presente para las PASO del 9-A ni se vivió en las generales del 25-O, fue el rasgo central de la previa del 22-N en la que, instalado favorito Macri apareció y dijo poco, y Scioli, que durante años fue "futuro presidente", pisó el barro, se bajó del escenario, toreó y se volvió inéditamente aguerrido. Ayer, en Rosario, donde hizo una caminata con Omar Perotti, Scioli se trepó a un colectivo de línea para saludar y charlar con los pasajeros.

"Macri hace lo que hizo Scioli hasta el 25 de octubre", dice un operador macrista sobre las no definiciones del candidato de Cambiemos, cauto en su no decir. Scioli hace, según esa mirada, lo que hizo Sergio Massa hasta la general: arriesga más como un retador.

Pero el dato más revelador de esta campaña exprés no fue la previsible quietud de Macri ni la inevitable contraofensiva de Scioli, sino la irrupción de un actor que estaba fuera del manual: adherentes sueltos al Gobierno, militantes sin empatía con Scioli y grupos que renegaron de la bendición del gobernador bonaerense aparecieron por las suyas a militar contra la opción Macri.

Fueron, además, campañas artesanales. De la vecina que dejó cartas por abajo de las puertas, al kiosquero que ironizaba desde un cartel que un producto era más caro si lo compraba un votante de Macri a clips sobre historias propias, como "La Argentina de Simón", que grabó y editó un matrimonio con dos hijos y colgó en Youtube (https://www.youtube.com/watch?v=706GiEZrGIw).

"La dirigente salió desde atrás: la gente reaccionó antes que nosotros", confió, entre la culpa y la sorpresa, un dirigente del PJ de conurbano norte sobre esa irrupción inorgánica y silvestre. "¿Cuánto y cómo impacta electoralmente? ¿Hasta dónde llega?: no se puede saber pero está presente y es impresionante", sumó Fernando "Chino" Navarro, diputado y dirigente del Movimiento Evita.

La Cámpora, la estructura que comanda Máximo Kirchner, que estuvo invisible e inmóvil en las campañas de las primarias y la general, se ensambló a esas reacciones y, como el PJ y las demás agrupaciones, con los días reaccionaron y trataron de darle organicidad a esas reacciones.

En Capital, por caso, apareció una especie de megaorganización bajo el nombre de Juventudes Argentinas, sin banderas ni sellos, para militar la candidatura de Scioli para el balotaje. En ese bloque aparecían militantes y adherentes de distintos orígenes y sellos.

En paralelo, se sistematizaron reuniones en las plazas para los fines de semana pero esa intervención fue, apenas, una decisión posterior a expresiones focales y de entrecasa que a 5 días de golpe inesperado del 25-O, se juntaron en Plaza Moreno de La Plata, unas 5 mil mujeres, mediante una convocatoria vía Facebook y grupos de WhatsApp. Fue prolífica, además, la producción musical: ayer apareció otro video con un tema cantado por Pablito Ruiz.

El proceso, en esos segmentos, fue curioso y veloz: la resistencia a Macri dinamitó los pruritos que tenían con Scioli y hasta derivaron en quejas a Cristina por no colaborar con el triunfo del candidato oficial. La sciolización exprés fue el formato para salir a buscar votos.

Pablo Ibáñez

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