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Se agudizan las urgencias financieras
Las urgencias incluyen ya en algunos distritos dificultades para destrabar el pago a proveedores y contratistas y con el envío de coparticipación a municipios, además de limitaciones para activar anuncios salariales.
Aunque con matices, la estrechez de las cuentas provinciales se vio agravada durante los últimos 12 meses, de la mano del extenso conflicto de la Casa Rosada con el agro por las retenciones móviles y, luego, por el impacto de la crisis financiera nacional.
La retracción en la actividad económica se ensañó con las arcas locales, que en este marco vieron desacelerarse -sobre todo, desde noviembre pasado-tanto los envíos de coparticipación federal como los niveles de recaudación de tributos provinciales.
La potenciada escasez de recursos profundizó los apuros de los mandatarios, tanto en pos de honrar deberes del Estado como para calmar la creciente voracidad de los gremios (a los que ya les imponen un techo para contener sus pretensiones salariales). Veamos algunas postales:
. En Santa Cruz, por caso, el mandatario justicialista Daniel Peralta hace malabares para ponerse al día con los pagos a las empresas concesionarias de obra pública. Las moras derivaron en las últimas horas en un paro con movilización de la filial local de la UOCRA, cuyos dirigentes denunciaron deudas en materia de salarios e inminentes despidos.
En diciembre pasado, las empresas denunciaron la existencia de una deuda de cerca de $ 300 millones por parte de los organismos provinciales a cargo del sector, y advirtieron sobre la amenaza de una «paralización de las obras y el consecuente despido de un importantísimo número de trabajadores».
. En Mendoza, en tanto, el gobernador peronista Celso Jaque les marcó ya la cancha a los gremialistas locales y a sus aspiraciones salariales. «Primero vamos a empezar hablando de que el país y el mundo atraviesan una crisis profunda», enfatizó.
«Tenemos que ver qué es lo que pasa, porque si no preservamos el empleo y los mendocinos se empiezan a quedar sin trabajo, ¿cómo hago para pedirles recursos para pagarle al sector público?», disparó además, en declaraciones difundidas por el diario Uno.
. En sintonía, en los últimos días el Gobierno del chaqueño Jorge Capitanich consideró que las subas salariales durante este primer semestre no podrán ser superiores a 5% (en función de los niveles de inflación locales), mientras que funcionarios del cordobés Juan Schiaretti ataron futuras concesiones a la suerte de la recaudación de tributos mediterránea.
. En esa línea, desde el Gobierno de Neuquén salieron a aclarar que «hasta que no se tengan claros los números de los ingresos, es imposible comprometer un aumento salarial».
La respuesta de la vicegobernadora Ana Pechen (Movimiento Popular Neuquino) a los gremios tiene que ver con el hecho de que la provincia no cuenta aún con Presupuesto 2009, ante la falta de datos clave para cerrar ese estratégico plan de gastos. «Todavía no sabemos el valor del dólar ni del barril del petróleo, dos elementos que determinan claramente la economía de esta provincia», explicó Pechen.
. Desde Tierra del Fuego, por su parte, autoridades del municipio de Río Grande advirtieron que estudian presentar una denuncia penal contra la gobernadora Fabiana Ríos (ARI) por las deudas en los envíos de coparticipación a los municipios.
Presurosos, allegados a la mandataria -que intenta pilotear una aguda crisis financiera, con delicadas aristas-aseguraron que intentarán ponerse al día esta se-mana con los intendentes.
. En rigor, no sólo los jefes comunales fueguinos enfrentan urgencias. Bien lo saben, por caso, los intendentes de las ciudades de Córdoba y de Paraná, Daniel Giacomino y José Halle, quienes debieron recurrir a anticipos de fondos por parte de los gobernadores Juan Schiaretti y Sergio Urribarri.


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