25 de mayo 2012 - 00:00

Se amplía brecha a futuro: un 16%

En los últimos meses el ahorrista no sólo aprendió a convivir con cuatro cotizaciones diferentes del dólar, sino a mirar de reojo la brecha entre el oficial y el paralelo («blue»), que ayer superó el 30%. No obstante, existe otro diferencial que hay que seguir con atención: el de la cotización del dólar futuro a nivel local y el de Nueva York. Por mucho tiempo, los futuros de dólar eran -además de una inversión- una referencia para establecer en qué valor esperaba el mercado que se ubicara la divisa en determinado momento. En tiempos de cepo cambiario que rechaza el 90% de las operaciones en el contado oficial, el panorama no es tan claro. En la plaza local, el dólar futuro (DDF) a un año cerró ayer a $ 5,14 (reflejando una tasa de devaluación implícita del 15,9%), mientras que el que ofrecían los «arbolitos» ayer mismo trepaba a los $ 5,88. Así, establecer el verdadero valor del dólar contado se transformó en una tarea reservada sólo para alquimistas y oráculos, ni hablar de su precio futuro.

La operatoria de los futuros está ligada a la cotización oficial, pero en este mercado tan particular, a partir del endurecimiento de los controles impuestos por la AFIP, ya no parece funcionar como marco de referencia. En los últimos días, también se puede observar el crecimiento de la brecha entre la cotización de los futuros de dólares en el mercado local o Rofex (DDF) y los Non Deliverable Forward (NDF) de Nueva York.

Ayer, con un DDF a un año de $ 5,14, los NDF cerraban en $ 5,96, llevando la brecha al 16%. Para el contrato a 6 meses la brecha se sitúa en el 14,5%. Esto se explica, según José Nogueira, de ABC Mercados, porque «acá tomamos la tasa oficial en torno al 12% y en el mercado libre toman una tasa estimada que tiene que ver con la inflación. Están usando una tasa anual del 30%, que es similar a la que utilizan los bancos en las tarjetas de crédito. La tasa de interés guarda siempre relación con la inflación, pero en este país no, porque inventamos los precios». En momentos en que todavía se permitía el acceso libre al mercado oficial, agregó Nogueira, «el Banco Central utilizaba el mercado de dólar futuro local cuando había mucha demanda en el contado oficial. En ese momento vendía futuros muy baratos, a una tasa del 9% anual, para que los bancos vendan al contado y lo compren futuro, ofreciendo un negocio brutal. Era un gran negocio para aquellos bancos que podían hacerse de pesos a tasas del 6%».

Tanto el control cambiario como el de las importaciones afectó severamente el mercado del dólar mayorista. Actualmente, esta plaza mueve en promedio diario u$s 350 millones, un poco menos de la mitad de lo que operaría en condiciones normales. Si esto se lleva a la comparación regional, el volumen asoma más magro todavía. El promedio que se negocia en Brasil ronda los u$s 3.500 millones, y en Chile los u$s 2.000 millones. «Acá lo que sucede es que ya no hay mercado. De lo que el mundo opera, el 85% corresponde al mercado especulativo. Apenas el 15% se negocia por conceptos de comercio exterior. Nosotros nos quedamos con ese 15% y encima con muchas dificultades», bramó una fuente del mercado a este diario.

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