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Se debilita “prueba” del video sobre un presunto contragolpe
La fiscal a cargo, Stella Mary Cano, sostuvo que con el video no se puede determinar el tema tratado ese día entre el canciller venezolano, Nicolás Maduro, aunque la letrada afirmó que la grabación «es real».
Ello se suma a que las declaraciones de los jefes militares que participaron en el encuentro con Maduro y otros representantes de países sudamericanos no ratificaron las sospechas de intromisión, excepto uno, según políticos que apoyaron el desplazamiento de Lugo. Además, la canciller colombiana, María Ángela Holguín, había desestimado la versión en diálogo con una radio de su país la semana pasada.
La fiscal Cano sostuvo que las imágenes prueban que hubo un encuentro, aunque no se puede determinar el tenor de lo conversado ya que en el interior de la sala no había cámaras ni sistema de audio, aunque sobre ello hay versiones encontradas.
Investigación
La ministra de Defensa designada por el presidente de hecho Federico Franco, María Liz García, mujer del sector del exgeneral golpista Lino Oviedo, denunció que Maduro y el embajador de Ecuador arengaron a los militares, el mismo día de la destitución de Lugo, para que no reconocieran al nuevo Gobierno. Dicha denuncia, formulada el 3 de julio, disparó que el Ministerio Público de Paraguay iniciara una investigación, para la que no se descarta la citación, entre otros, de Marcial Congo y Miguel Rojas, asesores directos de Lugo.
Como consecuencia de este incidente diplomático, el Gobierno que encabeza Franco retiró a su embajador en Venezuela, la semana pasada, «ante las graves evidencias de intervención por parte de funcionarios de la República Bolivariana de Venezuela en asuntos internos» de su país, informó un comunicado oficial.
Además, la Cancillería paraguaya declaró persona non grata al embajador de Venezuela en el Paraguay, José Javier Arrúe De Pablo.
Venezuela, a su vez, retiró a sus agregados militares en Paraguay por supuestas amenazas de muerte y, como otros países de la región, ya había convocado a Caracas a su jefe de misión en Asunción.
En el Congreso también se abrió una investigación, que incluyó el testimonio de los jefes militares que presuntamente participaron del encuentro con Maduro y otros representantes diplomáticos de la Unasur. Pero el almirante Benítez Fromherz, el general Ramón Garcete, el general Ángel Vallovera y el coronel Freide Amarilla, integrantes del Gabinete Militar del entonces presidente Lugo, no brindaron declaraciones concluyentes sobre lo ocurrido entre el jueves 21 y el viernes 22 en el Palacio de López. «Encontramos muchas contradicciones entre lo que dijo el general Christ Jacobs (el jefe de la Fuerza Aérea y denunciante original sobre la supuesta injerencia venezolana) y los altos jefes militares que brindaron su versión de los hechos», reconoció el titular de la Comisión de Defensa Nacional, Seguridad y Orden Interno, el diputado oviedista José López Chávez,
El legislador afirmó que todos coincidieron en que Maduro y los embajadores venezolano y ecuatoriano «realizaron sugerencias y amenazas solapadas de que el Paraguay sería seriamente sancionado si es que no se le respaldaba al entonces presidente, Fernando Lugo», pero reconoció también en que ningún alto jefe militar aceptó «decir qué es lo que dijo el canciller venezolano».
Pero la versión sufrió otro golpe la semana pasada, cuando la jefa de la diplomacia de Colombia, María Ángela Holguín, afirmó que en ningún momento observó que el canciller venezolano se reuniera en privado con militares paraguayos. En declaraciones a Caracol Radio de Colombia, Holguín manifestó: «En el sitio donde nosotros siempre estuvimos reunidos había gente de las fuerzas militares. Si usted me pregunta que si yo vi a Maduro reunirse con alguien, no. Él estaba donde estábamos todos».
Según el Gobierno de Chávez, el video difundido por su par paraguayo fue cortado para ocultar que otros diplomáticos sudamericanos habían entrado al mismo recinto.
Agencias DPA y ANSA,y Ámbito Financiero

