Se dispara el costo para fugar dólares al exterior

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El espanto por los pesos empieza a copar la escena. Y los inversores parecen ya dispuestos a escaparles a los activos en moneda local al precio que sea. "Acá el tema es defender el capital. Si uno sabe que todo el tiempo que pasa el billete tiene un solo camino, que es hacia arriba, al final termina considerando que cuando compra nunca se equivoca. La gente se anima y paga caro", comentó el operador de una casa de cambio.

En el mercado gana espacio la presunción de que, a medida que pasa el tiempo, el Gobierno se verá cada vez más obligado a acomodar fuertemente el tipo de cambio oficial. Frente a esto, además, generó cierto temor en estos días la novedad de que la Argentina -tal como anticipó ayer Ámbito Financiero- podría dejar de tener en el exterior las coberturas que toman los inversores para protegerse de una devaluación local.

En este contexto se disparó la salida de dólares a través de la Bolsa, mediante el arbitraje que hacen los inversores entre títulos y acciones locales que cotizan en el exterior. Y el tipo de cambio implícito en estas operaciones (el llamado contado con liquidación) pasó sólo en el día de ayer de los $ 8,25 a los $ 8,36, según los registros de la agencia Bloomberg. En la City creen que este mecanismo cobró más importancia a partir de que, el jueves último, el EMTA comunicó a los banqueros locales que dejará de medir el tipo de cambio de los contratos a futuro de Nueva York para evitar un riesgo legal en caso de un desdoblamiento cambiario. Desde entonces, el "contado con liqui" se despegó inmediatamente del "blue" y perforó el techo de los $ 8. "Aquel que tiene riesgo por invertir en pesos, pero que está fuera de la Argentina, no podrá cubrirse, y entonces la única manera que le queda para protegerse será la compra contra bonos, con lo cual es lógico que veamos más presión sobre el contado con liquidación", comentó un ejecutivo.

El billete informal, de las cuevas de la City, se disparó 10 centavos, de los $ 7,82 a los $ 7,92. "Es lógico que este dólar busque acortar la brecha con el "blue", porque hay mucha brecha entre uno y otro. Por lo tanto, si uno tiene que hacer un giro al exterior, lo más sensato es elegir cubrirse con el billete y analizar después qué hacer", comentó un cambista. "Cuando uno ve que el 'contado con liqui' está en más de $ 8,30, empiezan las especulaciones. Los agentes hoy están creyendo que, a estos valores, el 'blue' está barato", agregó.

En el mercado cambiario mayorista oficial, donde el Banco Central inhibe al máximo la demanda de las entidades financieras, el dólar volvió a trepar, apenas 20 milésimas, a $ 5,08 para la venta. El organismo oficial se dio el lujo de quedar con un leve saldo comprador de billetes (de u$s 35 millones, según fuentes de la City, y de u$s 10 millones, según la entidad oficial). Curiosidad de estos tiempos de cepo: el billete en las ventanillas de las casas de cambio quedó, como pocas veces en los últimos años, en el mismo nivel que el mayorista (en $ 5,08). "Es lógico si consideramos que el dólar del Banco Nación hoy ya no se opera, porque no se venden dólares al público. El precio del minorista pasó a ser simbólico..., ¿para qué lo van a inventar?", explicó el cambista.

Como fuere, en la City ya dan por sentado que el ritmo al que avanza este "domesticado" dólar oficial tenderá a ser necesariamente creciente hacia fin de año. Hay, claro, algunos fundamentos al respecto. Y que son seguidos de cerca, incluso, por los propios banqueros. Uno de ellos: la relación entre la base monetaria ($ 300.266 millones) y las reservas (u$s 41.576 millones). Este cociente refleja ya en estos días un tipo de cambio implícito que es de $ 7,22 (un "dólar simbólico" que debió ser equivalente al oficial sólo bajo la Ley de Convertibilidad), según surge de los últimos datos que reveló el BCRA en su informe semanal. Era hace sólo un mes de $ 6,76. Y hace un año, de $ 4,60.

Otros fenómenos que muestran expectativas de devaluación. En estos días, por ejemplo, son los propios clientes bancarios los que rechazan tomar un crédito en dólares ante la creencia de que la divisa se encarecerá; los que deciden hacer grandes retiros de los pocos dólares que quedan en sus cuentas (más de u$s 1.300 millones en lo que va del año); y los que colocan cada vez más ahorros en plazos fijos atados a la evolución del tipo de cambio oficial. La apuesta es sacar ventaja de una suba del dólar que ya consideran inevitable, mientras la política cambiaria oficial, tal como está desde hace tiempo, parece darles la razón.

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