16 de octubre 2009 - 00:00

¿Se escapa otro tren? Peligrosa demora oficial en lanzar el canje

El retraso de la Argentina para normalizar las relaciones con acreedores podría poner en peligro sus posibilidades de sacar provecho de la buena disposición de los mercados hacia las plazas emergentes y de emitir un nuevo bono global.

Los precios de la deuda argentina cayeron esta semana ante la falta de noticias sobre los planes del país de reparar sus relaciones con el Fondo Monetario Internacional (FMI) y de reabrir el canje de deuda de 2005, para frenar las demandas judiciales de tenedores de deuda incumplida por unos u$s 20.000 millones.

Recientemente los bonos argentinos subieron por un aumento en la demanda de activos de riesgo, la anticipación de que el país buscaría resolver su problema de deuda impaga, y la expectativa de que emitiría un nuevo bono después de estar fuera de los mercados internacionales tras la cesación de pagos de 2001/2002.

Otro factor que pesó sobre los precios de los bonos fue la falta de resultados de las reuniones recientes entre el ministro de Economía, Amado Boudou, y funcionarios del FMI para acordar una fecha para una revisión del Fondo de la economía del país, una suerte de certificado para los inversores.

Las condiciones para la emisión de bonos soberanos de altas tasas están dadas, según los analistas del mercado. Pero mientras otros países de América Latina como Brasil, Uruguay y Colombia aprovecharon la situación reciente, la Argentina podría perder esa posibilidad.

«Las condiciones de los mercados globales son perfectas», dijo Nick Chamie, director de mercados emergentes de RBC Capital en Toronto. «Hay demanda para deuda con tasas altas y mucho dinero esperando las posibilidades», agregó.

La ola de anuncios de Boudou de que la Argentina tiene la intención de regresar a los mercados internacionales todavía no tuvo pasos concretos, lo que provocó rumores en el mercado local de que el país emitirá un nuevo bono global sin acomodar los problemas pendientes.

«Van a tener que superar todos esos pasos primero. Pero la realidad política del país es muy complicada, y podría frenar la posibilidad de moverse rápido», dijo Chamie, quien sostiene que la Argentina no acudiría al mercado global antes del próximo año. También se espera que el país anuncie planes en algún momento para repagar u$s 6.700 millones que debe a las naciones ricas que conforman el Club de París. En tanto, Boudou dijo hace poco tiempo que la Argentina puede darse el lujo de esperar el momento indicado y buscar tasas por debajo del 13,5%, que es lo que le podría costar colocar un bono actualmente. Pero mientras tanto, la situación fiscal continúa deteriorándose, algo que aumentaría el costo de nuevas emisiones de deuda.

La economía argentina rebotó con fuerza de la crisis de 2001/2002, y creció a un promedio del 8,5% anual en los seis años siguientes. Pero el crecimiento en la recaudación se frenó debido a la desaceleración económica mundial, y el Gobierno busca los recursos para financiar pesadas obligaciones en 2010, de unos u$s 13.000 millones, de los cuales aún faltan u$s 7.000 millones, según datos del mercado.

«No es absolutamente necesario colocar deuda en los mercados globales en el corto plazo», opinó Daniel Marx, ex secretario de Finanzas de la Argentina y actual director de la consultora Quantum Finanzas. «Mientras la situación fiscal empeora, la necesidad para financiarse crecerá. La situación ideal es regresar a los mercados cuando no tienes deuda apilándose en casa», explicó.

Marx agregó que la Argentina también necesita restaurar la credibilidad en las cifras de inflación y otros datos económicos, que se considera se manipulan en busca de réditos políticos, y clarificar su mensaje a los mercados.

El ministro de Economía estaría esperando la última luz verde de Cristina y Néstor Kirchner, críticos frecuentes de los mercados de capitales y del FMI. «La verdad es que aún no hemos escuchado nada del Gobierno argentino sobre ese tema», comentó Hans Hume, presidente e inversor de Greylock Capital Management en Nueva York, un fondo de inversiones que tiene deuda argentina incumplida. «Ni propuesta, ni nada», concluyó. Los bonos argentinos como el Bonar 13 y el Par se ubicaron entre los instrumentos de renta fija que más ganaron en 2009. Subieron casi un 20% en promedio en setiembre. En los últimos diez días los bonos soberanos argentinos que cotizan en el mercado extrabursátil cayeron un promedio del 2%.

«El tiempo ha pasado y no hubo un nuevo anuncio», dijo Augusto Fariña, operador de la financiera Amirante Galitis. Sin embargo, otros especialistas dicen que la Argentina tendrá una nueva oportunidad para emitir deuda. «El cambio global en la colocación de activos, que favorece a los mercados emergentes, no está cerca de su fin», dijo Jerome Booth, quien ayuda a Ashmore Group a manejar en Londres u$s 31.100 millones en activos, incluidos títulos argentinos.

Agencia Reuters

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